jueves, 25 de septiembre de 2008

Presunto romance condimenta el caso de Antonini


Guido Alejandro Antonini Wilson a su salida de la Corte Federal de Miami. Alan Diaz / ASSOCIATED PRESS

Guido Alejandro Antonini Wilson a su llegada a la Corte. Alan Diaz / ASSOCIATED PRESS

Guido Alejandro Antonini Wilson (derecha) sale de la Corte en compañía de su abogada, Theresa Van Vliet. Alan Diaz / AP

Guido Alejandro Antonini Wilson Alan Diaz / AP

Cortesía de la revista Noticias
PORTADA DE la revsita argentina Noticias en la que aparece una foto de la hermosa Victoria Bereziuk, con quien Antonini tendría un romance.


La saga del hombre de la valija, Guido Antonini, que hasta ahora había sido una historia de intriga política, espionaje y escándalos de corrupción, fue sazonada el miércoles con un presunto romance extramatrimonial que podría explicar un episodio central del caso: el intempestivo viaje de Antonini de Venezuela a Argentina en un vuelo ejecutivo que culminó con un gran escándalo internacional.

En su esfuerzo por desacreditar el testimonio de Antonini, el abogado Ed Shohat, quien representa a un empresario venezolano acusado de ser agente de Venezuela, afirmó que Antonini habría hecho el vuelo gracias a su relación sentimental con Victoria Bereziuk.

Bereziuk era secretaria de Claudio Uberti, un ex funcionario argentino que para esa época, agosto del año pasado, estaba dedicado a recaudar fondos para la campaña de la presidenta argentina Cristina Fernández.

Antonini, Bereziuk y Uberti, integraban una comitiva de ocho funcionarios de Venezuela y Argentina que llegaron al aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires en la madrugada del 4 de agosto del año pasado. Según Antonini, el avión llevaba $800,000, que le fueron confiscados en el aeropuerto y otros $4.2 millones en efectivo, que habrían pasado la aduana argentina.

El paradero de los $4.2 millones se desconoce pero se sospecha que Uberti participó en la operación de introducción de una valija con esa cantidad, según declaraciones y documentos revelados durante el juicio en la corte federal de Miami contra el empresario Franklin Durán, ex socio y amigo de Antonini.

"Usted tuvo relaciones sexuales con ella y eso es lo único que explica ese viaje'', afirmó Shohat dirigiéndose a Antonini, en una intervención que fue de inmediato interrumpida por una fuerte objeción del fiscal Tom Mulvihill que fue aceptada por la jueza Joan Lenard.

A su turno Antonini negó el señalamiento categóricamente.

Al final del día Mulvihill exigió un pronunciamiento de Shohat en una próxima audiencia aclarando que no tiene ninguna prueba de esa relación. El fiscal anotó que se debe considerar que Antonini es un hombre casado y con dos hijas.

Shohat respondió que está dispuesto a sustentar su interrogatorio sobre el tema con correos electrónicos y una larga entrevista que sostuvo con Daniel Uzcátegui, otro de los pasajeros del avión y protegido de Antonini.

Con la referencia al supuesto romance, Shohat pretendía poner en contradicción una versión de Antonini del día anterior de que el motivo de su viaje a Argentina obedecía a su interés en participar en una licitación de tubos para un gasoducto en ese país, patrocionado por la estatal petrolera PDVSA.

En su versión inicial Antonini, quien reside con su familia en Key Biscayne, afirmó que decidió el viaje a Argentina de un día para otro cuando se encontraba en Caracas para asistir a una asado al que lo había invitado un amigo.

La juez Lenard, visiblemente disgustada, prohibió a Shohat nuevas referencias a este tipo de relaciones personales argumentando que no tienen relevancia para el juicio.

Minutos antes Antonini había explicado al jurado que su desafortunado incidente de la valija con los $800,000 se produjo cuando, por cortesía, ayudaba a llevar a un automóvil el equipaje del vuelo de la comitiva.

Antonini afirmó que vio que Bereziuk se acercaba a recoger la valija pero él se adelantó y en ese momento un guardia del aeropuerto lo inquirió por el contenido.

"Deben ser libros porque está muy pesada'', respondió.

La maleta estaba llena de billetes de $50 "muy bien cuadrados'', dijo Antonini, quien negó que fuera suya.

Antonini había dicho el martes que horas después del fiasco del maletín se enteró de que en el mismo vuelo iba otro equipaje con $4.2 millones, pero Mulvihill se abstuvo de preguntar sobre el destino de ambas valijas.

El miércoles, la audiencia de interrogatorio de la defensa no cubrió la versión de Antonini sobre esta segunda valija. Se espera que Shohat interrogue sobre el tema hoy al testigo.

Tras la confiscación del dinero, Antonini viajó a Estados Unidos y empezó a colaborar con el FBI a partir del 16 de agosto.

En una carta enviada al presidente Chávez y preparada por el FBI, Antonini aseguró que, "al llegar a Buenos Aires (...) la maleta más grande pasó los controles de Aduana y Uberti se quedó con ella''.

En la mañana, Antonini ayudó al fiscal del caso a analizar el contenido de una conversación que sostuvo el 6 de noviembre del 2007 con un funcionario a quien identifico como el director de los servicios de inteligencia de Venezuela (DISIP), general Henry Rangel Silva.

En la conversación se escucha a Rangel informar a Antonini que el gobierno de Venezuela aceptó todas las condiciones que exigía a cambio de su silencio en torno al origen y el destino de la valija, entre ellos un pago de $2 millones, documentos forjados para justificar el origen de los $800,000 y la solución de los problemas legales en Argentina.

El Nuevo Herald

http://www.elnuevoherald.com/167/story/290692.html


Bush advierte de "larga y dolorosa recesión''


El presidente Bush advirtió el miércoles a los estadounidenses y a los legisladores renuentes a aprobar un histórico plan de rescate que no hacerlo pone en riesgo los ahorros de retiro, haría aumentar las ejecuciones hipotecarias, el desempleo y la quiebra de empresas, y significaría una ‘‘larga y dolorosa recesión''.

Bush habló al país poco después de invitar a Barack Obama y a John McCain, así como a líderes del Congreso, a una reunión extraordinaria este jueves en la Casa Blanca para tratar de lograr un acuerdo.

"Si el Congreso no toma una decisión rápida, Estados Unidos quedaría presa del pánico financiero y la situación sería muy preocupante'', dijo Bush en una alocución desde la Casa Blanca con la que espera lograr que se apruebe el plan de rescate.

El Presidente respaldó expresamente varios de los cambios que han exigido en días reciente tanto demócratas como republicanos. Pero advirtió que no aprobaría normas que según él afectarían el crecimiento económico.

"[El plan] debe aprobarse lo antes posible'', dijo.

Mientras tanto, los demócratas consiguieron concesiones clave de la Casa Blanca para rescatar al sector financiero, y entonces trataron de reducir la cifra de $700,000 millones que debe costar el plan.

Dada la poca popularidad del plan original del gobierno en el Congreso, los líderes de la Cámara emitieron una declaración positiva al final de día en que afirman que ha habido progreso hacia un plan modificado.

"Estamos comprometidos a seguir trabajando y cooperando con ambos partidos para proteger los intereses del contribuyente estadounidense', dijo Nancy Pelosi, demócrata por California y presidenta de la Cámara, y John Boehner, republicano por Ohio y líder de su partido en la Cámara.

Pero no ofrecieron un cronograma que el gobierno consideró cada vez más esencial con el paso de los días.

El secretario del Tesoro, Henry Paulson, y el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, pasaron la mayor parte del miércoles en el Congreso entre audiencias sobre la propuesta y en reuniones privadas con legisladores.

Pelosi y Boehner dijeron: "Aceptamos que deben hacerse cambios clave a la propuesta inicial del gobierno, que debe incluir principios básicos de buen gobierno, entre ellos una supervisión rigurosa e independiente, fuertes normas sobre compensación a ejecutivos y protección a los contribuyentes''.

Anteriormente, Paulson aceptó exigencias de críticos en ambos partidos para limitar la compensación a ejecutivos de Wall Street cuyas empresas se beneficien del rescate.

"El pueblo estadounidense está molesto con la compensación a los ejecutivos, y con todo derecho'', dijo Paulson a la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara. "Tenemos que encontrar la forma de solucionar esto en el proyecto de ley sin socavar la efectividad del programa''.

Al mismo tiempo, los demócratas pidieron al gobierno de Bush que redujera significativamente el costo del rescate y que pidiera más al Congreso cuando hiciera falta.

Según el plan, que todavía está en evolución, el Congreso aprobaría una fracción de lo que Bush ha solicitado --quizás entre $150,000 millones y $200,000 millones-- para permitir al gobierno la estabilización de las firmas financieras en problemas.

Pelosi ha sugerido la idea en privado a Paulson, según funcionarios que hablaron a condición de no ser identificados porque las negociaciones son privadas.

El senador Chuck Schumer, demócrata por Nueva York, presionó a Paulson el martes sobre la idea, y éste le dijo que sería un "error grave''.

Pero algunos republicanos dijeron que la apoyaban. "Es absolutamente apropiado que regresen a nosotros [el Congreso por más dinero] una vez que veran que las cosas funcionan''. dijo el senador Bob Corker, republicano por Tennessee.

La piedra de este plan sin precedentes contempla que el gobierno compre algunos activos morosos de firmas financieras para evitar su quiebra y que se desate una recesión, con una fuerte pérdida de empleos y más ejecuciones hipotecarias.

Fuera de Washington, el debate sobre el rescate terminó mezclándose con la política de la campaña presidencial cuando McCain dijo que regresaba a la capital y pidió a Barack Obama que aceptara posponer el primer debate entre ambos, fijado para mañana, para hacer frente a la situación económica.

"No creo que el plan que está sobre la mesa se apruebe como está, y se nos está acabando el tiempo'', afirmó.

Obama dijo que el debate debía realizarse.

"Con todo el respeto que me merece mi amigo John McCain, estamos bien. No deberíamos permitir que la política presidencial se mezcle con lo que estamos haciendo aquí'', dijo el senador Harry Reid, demócrata por Nevada y líder de la mayoría en el Senado.

El mercado bursátil, que bajó marcadamente los últimos dos días, se mantuvo el miércoles en un compás de espera y el índice Dow Jones bajó 29 puntos.

Legisladores de ambos partidos se han opuesto enérgicamente al plan durante los últimos dos días: los republicanos se quejan de la intervención federal en la empresa privada y los demócratas presionan para conseguir asistencia para los propietarios de vivienda en crisis.

Muchos republicanos y demócratas parecen hallarse más abiertos al proyecto de ley, aunque en términos diferentes a los propuestos por la Casa Blanca.

"Hay mucho pesimismo político porque el pueblo estadounidense está presionando'', dijo el representante Spencer Bachus, republicano por Alamaba y principal legislador de su partido en la Comisión de Servicios Financieros. Pero añadió: "Nos hemos dado cuenta de que tenemos que hacer algo y no podemos salir de aquí hasta que no lo hagamos''.

Las encuestas de días recientes han brindado opiniones divididas.

Una encuesta de ABC News-Washington Post indicó el miércoles que el público está dividido sobre si debe apoyar medias federales para solucionar la crisis financiera. En una encuesta dada a conocer el martes por el Centro de Investigaciones Pew, sin afiliación partidista, había un apoyo de casi dos a uno por la "inversión potencial'' de miles de millones por parte del gobierno para tratar de asegurar los mercados.

El Nuevo Herald

http://www.elnuevoherald.com/167/story/290796.html