domingo, 28 de septiembre de 2008

El Senado da luz verde a perforación petrolera


HO/AFP/Getty Images
La ley coloca a Estados Unidos a un paso más cerca de terminar con su dependencia en fuentes energéticas extranjeras, ya que elimina la prohibición de perforar y abrir reservas de petróleo en el oeste del país.


Los fabricantes de automóviles consiguieron $25,000 millones en préstamos subsidiados por el contribuyente y las petroleras se beneficiaron de la eliminación de una antigua prohibición de perforar en las costas del Atlántico y el Pacífico cuando el Senado aprobó el sábado un voluminoso proyecto de ley de gastos.

La votación 78-12 envió el proyecto de ley de $634,000 millones al presidente Bush, que debe firmarla aunque incluye mucho más dinero y tiene muchos más proyectos de interés especial de los que hubiera querido.

La medida es necesaria para mantener al gobierno funcionando después que conclya el año fiscal en curso, que termina el martes. Como resultado, la legislación es uno de los pocos proyectos de ley en este año electoral que simplemente hay que aprobar. La firma de Bush significa que el Congreso pudiera evitar un complicado período especial de sesiones después de las elecciones del 4 de noviembre. Además de los $70,000 millones aprobados este verano para las operaciones en Irak y Afganistán, el Departamento de Defensa recibe $488,000 millones, un aumento del 6 por ciento. El proyecto de ley de gastos también ofrece ayuda a las víctimas tanto de las inundaciones en el Medio Oeste como de los recientes huracanes que afectaron la Costa del Golfo.

Generalmente, un proyecto de ley de esta magnitud domina la agenda al final de período de sesiones del Congreso. No suscitó demasiada atención, sin embargo, porque la atención nacional se centra en este momento en el rescate del sector financiero.

La medida zanja docenas de batallas que se han incubado desde hace meses entre la mayoría demócrata que controla el Congreso, la minoría republicana y la Casa Blanca.

El gobierno consiguió que se aprobara el presupuesto de defensa. Los demócratas obtuvieron concesiones de la Casa Blanca en los $23,000 millones para los estados afectados por los huracanes, la duplicación de los subsidios a la calefacción para personas de bajos ingresos y $24 millones más para alimentos destinados a los ancianos.

El paquete de préstamos para los fabricantes de automóviles contempla $25,000 millones en préstamos por debajo del precio del mercado. A los contribuyentes les cuesta $7,500 subsidiar el reequipamiento de las plantas y el desarrollo de tecnologías para vehículos más limpios y más eficientes. Las empresas no tendrán que empezar a pagar los préstamos hasta dentro de cinco años, lo que suscitó objeciones del senador Jon Kyl, republicano por Arizona, que pronosticó que los fabricantes volverán a pedir más cuando llegue el momento de pagar.

Los republicanos hicieron un tema central de su campaña la cancelación de la prohibición de perforar en las costas en busca de petróleo y gas natural en momentos que los altos precios de la gasolina convencieron a la opinión pública de la necesidad de aumentar la prospección petrolera en todo el país.

La medida no significa que se vaya a empezar a perforar a corto plazo y mantiene la prohibición en la zona este del Golfo de México, rica en petróleo. Pero pudiera crear condiciones para que el gobierno empiece a arrendar segmentos en algunas zonas federales del Atlántico para el 2011.

El proyecto de ley también incluye fondos para cubrir un déficit en las becas Pell de estudios universitarios y financiar el programa federal que suministra alimentos sanos a los pobres.

Además del presupuesto del Pentágono, hay $40,000 millones para el Departamento de Seguridad Territorial y $73,000 millones para programas de veteranos de guerra y proyectos de construcción de bases militares. Combinado con los gastos del Departamento de Defensa, esto representa alrededor de 60 por ciento de presupuesto que el Congreso tiene que aprobar todos los años.

Los republicanos criticaron a los demócratas por alterar el proceso de aprobación del proyecto de ley de gastos cuando se quedó en claro que iban a forzar votaciones difíciles sobre la prohibición de perforar en busca de petróleo.

Los demócratas querían evitar un choque con Bush que hubiera jugado a su favor y están dispuestos a correr el riesgo y esperar a que el demócrata Barack Obama sea electo presidente en noviembre y permita asignar más fondos a docenas de programas que Bush ha limitado todos estos años.

Bush amenazó con vetar los proyectos de ley que no redujeran a la mitad la cantidad y el costo de proyectos especiales de los legisladores o que excedieran el presupuesto de las diferentes entidades de gobierno. Al redactar el plan de gastos, los demócratas lo ignoraron y, al parecer, la Casa Blanca ha preferido aceptarlo.

El Nuevo Herald
http://www.elnuevoherald.com/167/story/292460.html