martes, 9 de septiembre de 2008

Gobierno venezolano habría financiado campaña de Fernández


La Fiscalía de EEUU presentará pruebas en las que supuestos agentes del Gobierno de Venezuela declaran que los $800.000 decomisados en Argentina estaban destinados a la campaña de Cristina Fernández.

El Gobierno de Venezuela estaba tratando de influir en la campaña electoral de Argentina, dijo hoy el fiscal Thomas Mulvihill en la presentación de los argumentos en el juicio del denominado "caso del maletín".

Mulvihill se encargó de presentar los argumentos iniciales en el juicio contra el venezolano Franklin Durán, acusado de actuar en EE.UU. como agente del Gobierno venezolano en el "caso del maletín" sin haberse registrado como tal.

El abogado defensor Edward Shohat describió, por su parte, a Durán como un empresario que se involucró en el caso por tratar de ayudar a un amigo: Guido Antonini Wilson.

Shohat señaló en varias ocasiones que su defendido es inocente y que no tiene nada que ver con el caso.

Agregó que Durán aconsejó a Antonini Wilson repetidamente que buscase y contratase un abogado en Argentina para enfrentarse a la situación legal y que no confiara en el Gobierno venezolano.

Durán afronta un cargo de conspiración por actuar como agente del Gobierno de Caracas para encubrir el origen y destino de un maletín con 800.000 dólares, decomisado al venezolano Antonini Wilson (con ciudadanía estadounidense) en Argentina en 2007.

El empresario de 40 años también está acusado de ser agente de un gobierno extranjero y, si es declarado culpable, podría ser condenado a un máximo de 15 años de prisión.

Se espera que el juicio a Durán dure entre cuatro a cinco semanas y la Fiscalía Federal planea presentar 30 testigos en el caso.

El maletín se le incautó a Antonini Wilson en un aeropuerto de Buenos Aires y Durán, presuntamente a nombre del Gobierno venezolano, presionó a su compatriota para que mantuviera silencio.

En diciembre pasado, la Fiscalía Federal argumentó que los fondos, según conversaciones grabadas a Durán, supuestamente estaban dirigidos a la campaña electoral de la actual presidenta de Argentina, Cristina Fernández.

Los Gobiernos de Argentina y Venezuela lo han negado.

Cadena Global/EFE

http://www.cadenaglobal.com/noticias/default.asp?not=189796&sec=5


Con urgencia piden tapabocas en la morgue

Quienes ingresan a la medicatura forense deben utilizar pañuelos o dispositivos prestados por los propios empleados del lugar, si es que estos logran tenerlos. Los detalles los tiene El Mundo.

Es jueves y aún no llega el mediodía. El olor característico de la morgue de Bello Monte se siente pero no es comparable con el de los fines de semana, cuando los familiares, apostados a las afueras de la medicatura, señalan no poder respirar bien y hasta sentir náuseas.

En este día habían llegado unos 10 cadáveres. Esposas, hermanos e hijos con tristeza entregaban los documentos de identidad y llenaban la planilla para agilizar la entrega del cuerpo y darle cristiana sepultura.

Cuando el cadáver ingresa al lugar sin ningún tipo de identificación, los trabajadores de la morgue hacen el registro fotográfico, el cual se muestra posteriormente a los familiares. Si no reúne las características de la persona a quien se está buscando, entonces hacen pasar al solicitante al lugar donde se encuentran las cavas.

¿USTED SUFRE DE NERVIOS?
Antes del ingreso a la sala, el personal de la morgue le pregunta al familiar si sufre de nervios. La invitación a pasar no viene acompañada de un tapabocas, por lo que algunas personas buscan pañuelos para protegerse, y si corren con suerte, algún trabajador puede prestarles el suyo. Los muertos que tienen más tiempo en la morgue ocupan las cavas, mientras que aquéllos que recién ingresan son ubicados en camillas, si las hay, o en el suelo (la mayoría de los casos).

Esta descripción la hace Nancy Reyes, quien después de llamar por teléfono a la Medicatura Forense para preguntar si una persona de nombre Fernando Reyes, su hermano, estaba entre los ingresos del fin de semana, decidió irse al lugar pues no le contestaban.

Efectivamente, lo consiguió.

Tenía 13 días de haber ingresado y su cuerpo se había descompuesto. Ahora, hacía los trámites de rigor y esperaba retirar el cadáver de Fernando, quien por ser calificado como indigente no tenía residencia fija.

Varias veces se perdió de la casa y durante días no tenían noticias de él. Dicen que se había incorporado a la misión Negra Hipólita para enmendarse y dejar el licor, pero un día se escapó y sus familiares comenzaron a preocuparse.

Para Nancy Reyes era norma visitar la morgue ubicada en el municipio Baruta y construida en el año 1973.

"Yo no le recomiendo a nadie que baje a identificar cadáveres eso es muy fuerte, te hacen atravesar un túnel y se siente el olor a podrido. Mi hermano era indigente y sufría de cirrosis hepática.

Allí en esa sala vi que los cuerpos están desnudos, tirados unos sobre otros, como si fueran unos perros. Yo no sé, parece que los que trabajan acá no son sensibles, comen, hablan, hacen todo cerquita de donde están los muertos. Yo me sentí muy mal porque no me dieron tapabocas y ese hedor es fuerte, la sangre está regada".

Cuenta que llegó a las 7: 30 de la mañana (cuando la entrevistamos faltaban 15 minutos para las 12 del mediodía) y tuvo que presentar un registro de necrodactilia (emitido por la Onidex), documento que le permitió a los funcionarios comparar las huellas dactilares con las del cuerpo en reposo.

"ME HAN TRATADO CHÉVERE"
José Reyes, otra de las personas que ese día fue a reclamar un cadáver en la morgue, estaba mucho más calmado que la primera entrevistada, tanto que alabó el trabajo que realizaban los funcionarios y aclaró que no percibía fetidez en el lugar "Yo tengo a siete familiares míos acá, que murieron en una explosión de una bombona de gas en Petare y no puedo mentir, a mí me han tratado chévere". Cuando se le preguntó por el estado de la sala que recibe los cuerpos dijo que vio cómo la recuperan. Afirmó que los medios de comunicación social algunas veces tergiversan la realidad.

"Las cosas no se pueden arreglar de la noche a la mañana, es un proceso muy lento pero en honor a la verdad, yo no puedo asegurar que la morgue esté en crisis porque no es así", precisó.

Más allá de los testimonios, el equipo reporteril pudo comprobar la lentitud en la entrega de los cuerpos, que se prolonga por cuatro o cinco horas sin que nadie ofrezca detalles o siquiera una explicación.

La paciencia, el desconsuelo y la rabia se convierten en los sentimientos más comunes en las personas.

PROTOCOLO DE AUTOPSIA
Cuando una persona muere de forma violenta (por impacto de arma de fuego o blanca o en accidentes de tránsito), un médico forense se traslada al lugar, en compañía del conductor de la furgoneta y un asistente. El especialista lo examina de forma externa, ordena la realización de la autopsia (de la que se encarga el patólogo) y firma la hoja de levantamiento del cadáver.

Una vez dentro de la morgue, se le coloca un número de identificación en la mano izquierda.

La patóloga, Antonieta Di Dominicis, explica que desde la época del doctor Jack Castro, la numeración se hacía por fecha, esto permitía conocer cuántos cuerpos podrían tener en un mes.

Desconoce si en la actualidad este registro se aplica.

En el ente, los forenses trabajan en cuatro grupos: de 7 a 10 de la mañana, de 11 a 1 de la tarde, de 1 a 4 de la tarde y de 4 a 7 de la noche.

Regularmente, elaboran dos autopsias, pero pueden ser más, dependiendo del nivel de actividad durante la guardia.

El fin de semana se habilitan dos, uno que trabaja el sábado y otro el domingo.

Cada procedimiento tiene una duración de hora y media, que suele extenderse dependiendo de la complejidad del caso, por ejemplo, cuando el fallecido presenta múltiples impactos de bala y el médico patólogo tiene que evaluar la trayectoria de los proyectiles y verificar cuántos ingresaron al cuerpo y cuántos salieron.

Explicó Di Dominicis que el patólogo "abre el cadáver, observa minuciosamente el estado de los órganos, elabora las conclusiones y cose el cadáver. Todo lo percibido lo describe en la hoja de levantamiento de cadáver, determina la causa de muerte y firma la autopsia".

Concluidos estos pasos legales, es que se procede a la entrega del cuerpo a los familiares.

Los odontólogos y antropólogos intervienen cuando no hay algún documento como cédula o carnet de identificación y elaboran un certificado de identidad, que establece las características físicas de la persona, se hace una estimación de su edad y la data de muerte.

FALTA PERSONAL CAPACITADO
Los trabajadores de la morgue consultados para este trabajo prefirieron no dar sus nombres para evitar represalias. Se limitaron a decir que la recuperación de la planta física se ha concretado sólo en el cambio de la cerámica y en la colocación de pintura nueva en las paredes.

Uno de los consultados puntualizó que las 14 cavas se encuentran operativas, aunque de vez en cuando sufren fallas.

También dijo que hace falta personal especializado para la elaboración de las autopsias, pues una patóloga renunció y son seis quienes se encargan del trabajo.

"Esta cantidad de patólogos es insuficiente para ese número de muertos que llegan", expresó el trabajador al tiempo que resaltó que necesitan de todos los insumos pero el requerido con más urgencia es el tapabocas.

Hace tres semanas aproximadamente, el ministro de Interior y Justicia, Ramón Rodríguez Chacín, anunció la asignación de 429 millones de bolívares fuertes para la rehabilitación de la medicatura. En esa oportunidad, dijo que se comprarían dos nuevas furgonetas y se repararía la que utilizan actualmente, la cual no se da abasto para recoger los cuerpos, especialmente los fines de semana, razón por la cual los familiares cancelan una suma extra a las compañías de servicio mortuorio para llevar el cadáver hasta la morgue de Bello Monte y de allí hasta la funeraria.

No descartó que se construya un nuevo recinto a las afueras de Caracas, pero mientras llega ese momento, se repararán todas las cañerías, paredes y sala de autopsia.

Hizo referencia a un trabajo de investigación de la periodista de Globovisión, Gabriela Perozo, titulado "Autopsia de una realidad", que relataba la situación actual de la morgue de Bello Monte y la aglomeración de los cadáveres y afirmó que las imágenes eran "truculentas y para engañar a la población".

El pasado 13 de agosto del presente, Marcos Chávez, del Cicpc, dijo que "en el caso de Caracas, la morgue de Bello Monte ya está siendo sometida a rehabilitación sobre todo el área de sótanos, igualmente vamos a mejorar algunos otros servicios de manera que la atención sea más rápida, para reforzar la respuesta inmediata".

OTRAS MORGUES
En la ciudad de Caracas se realizan autopsias a todos los fallecidos de forma violenta, esto incluye los decesos en colisiones vehiculares porque así lo establece la ley.

Sin embargo en el interior de la República, el procedimiento es distinto. Generalmente, en algunos estados los muertos por accidentes de tránsito no son sometidos al estudio por parte de los patólogos porque son pocas las entidades que cuentan con morgues propias (como es el caso de Aragua, Zulia, Bolívar, Falcón, Barinas, Táchira y Anzoátegui).

Funcionan unas clínicas forenses, ubicadas en las instalaciones de las respectivas sedes del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).

Las morgues de los hospitales reciben a los fallecidos, pero no a los calcinados ni a los cuerpos descompuestos para evitar la contaminación del centro de salud.

En estos casos, se levanta un acta con detalles del incidente y se entrega a los familiares.

Íngrid Bravo/ El Mundo
Cadena Global
http://www.cadenaglobal.com/noticias/default.asp?Not=189788&Sec=12