viernes, 11 de julio de 2008

"Sólo las dictaduras inhabilitan políticamente"



Un grupo de integrantes de la Asamblea Constituyente, entre ellos Luis Miquilena, la ex-Primera Dama Marisabel Rodríguez, Yoel Acosta, Claudio Fermín, ect … se pronunciaron en contra de las inhabilitaciones.

Un reconocido grupo de integrantes de la Asamblea Nacional Constituyente de 1999, liderados por Luis Miquilena, la ex primera dama Marisabel Rodríguez, Antonio Digiampaolo, Ricardo Combellas, Yoel Acosta Chirinos, David de Lima, Ángela Zago, Leopoldo Puchi, Carlos Tablante, Pablo Medina, Ernesto Alvarenga, Alberto Jordán Hernández, Claudio Fermín, Haydee de Franco, Froilán Barrios, Virgilio Ávila Vivas y William Ojeda, se pronunciaron en contra las inhabilitaciones políticas dictadas por el Contralor General de la República, Clodosbaldo Russián, advierten que “sólo las dictaduras inhabilitan políticamente”, al tiempo que acusan al gobierno nacional “de deslizarse hacia una etapa de ilegitimidad”.

Durante el encuentro entre los redactores de la Constitucional Nacional, Marisabel Rodríguez, manifestó que decidieron dejar en claro su inconformidad con la actuación del Contralor “siguiendo las líneas generales del gobierno central está inhabilitando de manera injusta y absurda a una gran cantidad de ciudadanos, convirtiéndose en un usurpador de la voluntad popular al evitar que los electores escojan el candidato de su preferencia”.

Calificó la Lista Russián como una jugada “política” e “inconstitucional” que violenta el derecho a la defensa, a la presunción de inocencia y desconoce principios fundamentales de la Constitución, como el artículo 63, el cual define el sufragio como un derecho cívico que se debe ejercer libremente, “la inhabilitación lesiona al derecho pasivo y activo del sufragio. Los constituyentes queremos declarar que de acuerdo al espíritu de la Constitución, el señor Contralor y el Consejo Nacional Electoral están inhabilitados para inhabilitar”, apuntó la ex primera dama de la República.

De igual forma, el constituyente Luis Miquilena, destacó que se requiere de una sentencia firme de un tribunal para impedir la postulación de un candidato, “las inhabilitaciones son una violación de la Constitución. La patética figura del Contralor se ha prestado para una maniobra del Presidente que ha querido sacar del camino a muchos candidatos que pueden resultar victoriosos en las elecciones del 23 de Noviembre. Han buscado el instrumento de la Contraloría como un instrumento para materializar este atentado a la Carta Magna, lo cual nos obliga hoy a montar guardia para defender el espíritu de la Constitución”.


Lucha Unida

Miquilena aseguró que el Presidente de la República, en estos diez años, no tiene ni siquiera un año en que no haya irrespetado la Constitución. “Este gobierno va caminando, cada vez con mayor aceleración, hacia una etapa de ilegitimidad. Las inhabilitaciones son evidencia de otra violación inocua”, por esta razón, el experimentado político exhortó a los venezolanos a luchar unidos, “el pueblo tiene una cita para la gran batalla electoral que requiere racionalidad, conciencia y claridad para enfrentar este atropello. Sólo unidos podremos conquistar la victoria que le traerá un nuevo amanecer a nuestra patria. El que traspase el límite de la lealtad será objeto de la maldición del país o de la bendición de las fuerzas democráticas que han sabido cumplir el compromiso de honor suscrito el 23 de Enero”.

Alertó que el Jefe de Estado “no tiene otro objetivo en su mente que perpetuarse en el poder, y consciente del cambio en la correlación de fuerzas que se producirá en las próximas elecciones regionales, puede intentar defenestrar el proceso comicial, al ver que la ilusión que sembró en el pueblo se ha marchitado, porque ninguna de las proposiciones que hizo el candidato Hugo Chávez, en 1998, fueron cumplidas. Hoy la miseria y la inseguridad campean. Cada vez es menos la cantidad de gente que acompaña esta farsa”, aseguró el constituyente.

“Sólo las dictaduras inhabilitan”

Asimismo, Ricardo Combellas, señaló que “sólo las dictaduras inhabilitan políticamente” y citó el caso del ex presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, quien durante su carrera política antes de llegar a la presidencia fue inhabilitado políticamente por la dictadura militar del país carioca.

Luego del pronunciamiento público los constituyentes firmaron el documento expuesto a continuación, el cual será consignado ante el Tribunal Supremo de Justicia.

MANIFIESTO:

Los constituyentes ante las inhabilitaciones políticas.

Nosotros, miembros de la Asamblea Nacional Constituyente de 1999, hombres y mujeres de todas las regiones del país y de las más diversas tendencias, como legítimos representantes de la voluntad popular, asumimos el compromiso de discutir y redactar la constitución de 1999.

Es por ello, que estamos en el deber de defender los derechos ciudadanos consagrados en la constitución que todos escogimos, y de advertir sobre cualquier desviación que de ella se quiera hacer. Es así que queremos manifestar y dejar constancia una vez más de cuál fue el verdadero espíritu y sentido que condujo al establecimiento de los derechos políticos, a su ejercicio y a sus límites dentro de la Constitución.

En el caso de los derechos políticos y su ejercicio, uno de los principios rectores del espíritu constituyente es velar no solo por el derecho a ser elegido, sino por el derecho que tiene cada ciudadano a elegir a la persona de su preferencia, sin más limitaciones que las que imponga la propia Constitución; lo contrario sería ir en contra del poder originario del que nace nuestro mandato y que es parte fundamental del sistema democrático de libertades consagrado en la Constitución. Cualquier norma de rango inferior a la Constitución que limite este derecho, es sencillamente inaplicable e iría en contra de la intención del constituyente.

La revisión de los textos constituyentes, de las discusiones de los miembros de la Comisión de Participación Política y de la Comisión de Ciudadanía, y de la propuesta que finalmente fue votada y aprobada sobre los artículos 39, 42, 64, 65 y 289, y que se encuentran recogidas en el Diario de Debates, deja sin lugar a duda que la intención de los constituyentes, fue que la limitación de la ciudadanía y los derechos políticos, sólo debía ser impuesta mediante condena, esto es, mediante sentencia firme de un Tribunal de la República.

De modo que ningún acto administrativo dictado por el Contralor General de la República, puede producir la inhabilitación para optar a un cargo de elección popular. Sólo puede limitarse este derecho del pueblo a elegir y a ser elegido mediante una sentencia condenatoria emitida por un Tribunal de la República con competencia para juzgar sobre los delitos que afectan al patrimonio público.

No es ninguna casualidad, que el Constituyente de 1999 insistiera en la existencia de una condena para que pudiera producirse la inhabilitación, porque la sentencia condenatoria emitida por un Juez competente es una garantía que deriva del derecho al debido proceso, garantía fundamental del Estado de Derecho y de Justicia que sólo existe bajo la vigencia de un sistema democrático que reconoce y tutela los derechos ciudadanos.

En el marco de las consideraciones anteriores, quienes suscribimos el presente documento, exhortamos a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, para que aplicando principios básicos de interpretación constitucional, en resguardo de la seguridad jurídica y la vigencia del Estado de Derecho; y a los rectores del Consejo Nacional Electoral, en su cualidad de garantes de los derechos políticos de los venezolanos, a tomar en cuenta la intención del Constituyente de 1999, que tuvo a su cargo la elaboración de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en particular que revisen los orígenes del contenido del vigente artículo 65 de la Carta Magna, a fin de constatar que sólo una sentencia condenatoria definitivamente firme dictada por un Juez competente por la materia puede inhabilitar a una persona para optar por un cargo de elección popular.

La esencia de la democracia como sistema político donde impera la ley y el encuentro social, se basa en primer lugar en el derecho que tiene todo ciudadano a elegir y por ende a ser elegido. Ese es el derecho más sagrado de la democracia.

Supeditar la supremacía del estado derecho a las circunstancias políticas, le hace un flaco favor a la sociedad de la que todos formamos parte, y que nuestros hijos heredarán. Como magistrados, como rectores, como constituyentes y como ciudadanos de una nación que busca cada día los mejores mecanismos de convivencia y progreso social, debemos transmitir a la ciudadanía la fortaleza de las leyes y de las instituciones democráticas; es la única manera de garantizar el respeto de los derechos ciudadanos que responden a una mejor democracia que día a día todos debemos construir.

Caracas, 10 de julio de 2008

Luis Miquilena

Ángela Zago

Antonio Digiampaolo

Leopoldo Puchi

Marisabel Rodríguez

Pablo Medina

Ricardo Combellas

Ernesto Alvarenga

William Ojeda

Alberto Jordán Hernández

Virgilio Ávila Vivas

Claudio Fermín

Carlos Tablante

Yoel Acosta Chirinos

Froilán Barrios

Haydee de Franco

David De Lima

http://www.noticias24.com/actualidad/?p=15877