sábado, 21 de junio de 2008

Keller y Asociados: encuestas favorecen a la oposición


Alfredo Keller, director de la encuestadora Keller y Asociados, dijo que la tendencia que se observa para las elecciones regionales del 23 de noviembre próximo es de victoria opositora. Señala que el mientras el chavismo moviliza y actúa sobre sus votos duros, ex gobernadores de la oposición que ahora son candidatos están penetrando con su oferta electoral los votos blandos del oficialismo. "En general hay una tendencia fuerte a una victoria opositora en la medida en que vaya unida, en la mayoría de los casos creo que así va a ser porque hay voluntad política para ello.
En el chavismo se observa que su base está actuando sólo en sus segmentos duros y mantiene aislados a sus segmentos blandos, en muchos casos también observamos de manera interesante cómo la oferta de la oposición, especialmente por quienes han sido ex gobernadores y ahora son candidatos, son capaces de penetrar el chavismo blando de manera muy fuerte y conquistan el voto chavista", dijo.

Al ser interrogado sobre qué influiría más para lograr la victoria, si el candidato en sí, el programa de gobierno o sólo el deseo del cambio, Keller explica que como siempre "se trata de una combinación de todos los factores, se puede tener un magnífico candidato cuyo discurso no sirve y entonces el candidato no sirve para nada o la inversa un mal candidato peor con un excelente discurso y eso lo ayuda".

Keller señala que el gobierno está tratando de poner varios temas y no logra posicionar ninguno en aras de buscar apoyo en las elecciones regionales. Así han tratado de retomar la idea de la amenaza contra el presidente Chávez y hacer ver que las elecciones son también son una suerte de plebiscito, que si no ganan gobernaciones y alcaldías las consecuencias que vendrán son intentos de sacar a Chávez del Poder.

Asimismo el oficialismo trata de dar la idea de que están en peligro las misiones, pero lo cierto es que "no hay argumento que encaje porque la demanda real de la sociedad es garantizarse las autonomías en las tomas de decisiones políticas a nivel regional, lo que se llama descentralización en el país, y el Presidente y su gobierno van justamente en dirección contraria, apuntan al centralismo, así que tienen una debilidad estructural en estas elecciones".

La evaluación a nivel regional de los gobiernos que hace el colectivo también perjudica la tendencia chavista en las elecciones regionales. "La mayoría de ellos son evaluados extremadamente mal, cuando se pregunta el Presidente por su país, el gobernador por el estado o el alcalde por su municipio el que sale peor es el gobernador. El problema es que el centralismo ha destruido incluso la imagen de funcionalidad de los poderes regionales, y esto perjudica la gestión administrativa del oficialismo".

Insiste Keller en que en los principales estados del país el chavismo no está bien y la tendencia crece con las ciudades que son más pobladas. "Lo que se percibe es que mientras más grande sean las poblaciones las frustraciones por el deterioro de la calidad de vida también son mayores, si uno se va a los pueblitos ahí nunca pasa nada, el tiempo tampoco pareciera que pasara, pero en las ciudades es mayor el nivel de conflictividad, como por ejemplo Caracas cada vez menos habitable, los de las ciudades son problemas a los cuales no se les da ningún tipo de respuestas".

Popularidad versus gestión

Al evaluar el apoyo y la gestión del primer mandatario Keller apunta que "en la popularidad le va bien y en la evaluación le va extremadamente mal, la mitad de la población para quienes lo que pesa en la balanza es el platillo de la popularidad le dan una lectura mientras que para el 54 por ciento lo que pesa es el enjuiciamiento a los valores que representa el presidente Hugo Chávez y eso tiene otra lectura".

"Es una situación insólita que no habías tenido en el pasado que resulta complicado de explicar y también de entender, pero en resumen es que hay una parte de la población que lo evalúa por su discurso y por parte de las cosas que hace".

El clientelismo le ha servido a Chávez para mantener esa popularidad. "Por ejemplo, en el trimestre pasado, no éste sino el anterior, preguntábamos a aquella gente que tenía una buena opinión de Chávez y de su gobierno por qué lo apoyaban y la respuesta era muy contundente el 71 por ciento decía que era por los beneficios sociales, las prácticas asistencialistas del gobierno, por el clientelismo".

"Hay que recordar que el Presidente Hugo Chávez los primeros cuatro años de gestión no entregó absolutamente nada a la sociedad en términos de políticas sociales pero a raíz del referendo revocatorio del año 2004, el Presidente descubrió la espita de la conversión de los precios petroleros en prácticas populistas. En la época del referendo revocatorio el presidente destinó cerca de mil 500 millones de dólares, eso se convirtió en práctica creciente".

Las dádivas se convirtieron en una constante, recalca Keller. "Para la reelección presidencial del 2006 el gobierno destinó casi 14 mil millones de dólares para esa práctica y el año pasado con motivo a la reforma de la Constitución también destinó 14 mil millones para eso. Es evidente que el Presidente Hugo Chávez se ha convertido en un petro dependiente, es decir, depende de los precios petroleros para mantener esa variable de popularidad elevada".

Los problemas de fondo que presentan tanto oficialismo como oposición es la falta de liderazgo. "Una de las variables que complican el escenario (para la oposición) es la ausencia de alternativas del presidente Hugo Chávez, hay una desalineación entre las demandas de la sociedad con el debate político del entorno partidista".

Asegura que mientras los partidos pasan por el trance de las candidaturas para las elecciones regionales, siguen ocurriendo una serie de eventos de orden político "a lo cual pareciera que nadie le está prestando atención, de manera que hay una especie de orfandad en liderazgo en materia propiamente política lo que contribuye a que se le deje libre el camino al presidente Chávez en sus prácticas populistas".

En el chavismo, por su parte, también hay esta carencia. "El chavismo está propiamente construido sobre la base de un personalismo muy destacado del presidente Hugo Chávez, así que si se quita al presidente Chávez es como si se le quitara el petróleo en Venezuela. Cuando se pregunta a la gente el candidato tiene para el 2012, el 30 por ciento dice que sólo existe Chávez y el 50 por ciento no sabe y el resto se diluye en una serie de personajes de segunda categoría, el chavismo es un ‘chávezdependiente’".

Cadena Global
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