lunes, 7 de enero de 2008

Hablan de su “nula credibilidad” y de que “ya se le ve como a un payaso”



Hugo Chávez sigue siendo objeto de constantes críticas en España por la “Operación Emmanuel”. Hoy es el diario “La Vanguardia” quien, en su editorial, habla de la “nula credibilidad” del Presidente venezolano. Por su parte, Antonio Pérez Henares, en “La Razón“, afirma que a Chávez “ya se le empieza a contemplar como un auténtico payaso”.

Este es el editorial de “La Vanguardia“:

El drama del niño Emmanuel






En una historia más propia de un culebrón televisivo increíble que de una dramática realidad, un niño de tres años, Emmanuel, hijo de una abogada, Clara Rojas, secuestrada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y de uno de sus guardianes, ha puesto de relieve no sólo la nula credibilidad de aquel grupo guerrillero, sino la del presidente venezolano, Hugo Chávez, el cual había convertido la liberación del niño en un más que ingenuo eje de su acción política.

Las FARC de Tirofijo se avinieron, por mediación del líder bolivariano, a liberar a dos mujeres secuestradas, Consuelo González de Perdomo y a Clara Rojas, junto al hijo de esta, Emmanuel. Hugo Chávez convirtió el anuncio en el mostrador donde presentarse al mundo como un líder humanitario, capaz incluso de remover los sentimientos de un grupo guerrillero al que la única batalla que le queda por disputar es, cuarenta años después de echarse al monte, la de los dólares que proporciona el tráfico de la droga. Para el líder venezolano, la entrega de los secuestrados era una forma de rehacerse del varapalo de un referéndum que perdió, tras protagonizar un insólito enfrentamiento verbal con el Rey y el presidente del Gobierno español en la Cumbre Iberoamericana de Chile.

La liberación de las dos mujeres y de Emmanuel se frustró a última hora porque, según se ha sabido después, los guerrilleros no tenían al niño. Este, a los once meses de vida, al parecer enfermo y desnutrido, había sido entregado a un servicio de acogida de Bogotá con un nombre falso. Chávez, que había preparado un macroescenario cinematográfico, Oliver Stone y dos centenares de periodistas incluidos, a las puertas de la selva, en el lugar donde estaba previsto que llegaran los secuestrados, culpó del fiasco a su rival, el presidente colombiano, Álvaro Uribe. Pero ante las evidencias, ha tenido que asumir que fueron las FARC los autores del engaño.

Ridículo presidencial aparte, sobrecoge sobre todo la historia personal del niño Emmanuel, que, convertido en Juan David Gómez, vive con una familia de acogida. Él ha devenido sujeto de una dramática peripecia en la que también han participado sus familiares. La trágica acción guerrillera de los años sesenta, con sus irreconocibles y anacrónicos epígonos de ahora, proyecta su negra sombra sobre grupos de personas inhumanamente secuestradas y sus familias. Un drama que no tiene justificación ninguna en estos comienzos del siglo XXI y que en esta ocasión ha afectado de forma tan directa al niño Emmanuel.

Este es el artículo de Antonio Pérez Henares en “La Razón“:



No hay comentarios: