viernes, 24 de abril de 2009

MIJ intervino oficina del comandante González Cazorla


Barinas.- La empresa de detectives privados González Enterprise, propiedad del Teniente Coronel (r) Jesús Fernando González Cazorla, fue intervenida el día de ayer, en la ciudad de Barinas, por una comisión de Seguridad Ciudadana del Ministerio de Interior y Justicia.

Este procedimiento fue llevado a cabo con el apoyo de la DIM, Cicpc y Disip, desde las 11:00 am, aproximadamente. En esta oficina, presuntamente fue hallada solo el arma de reglamento de González Cazorla, que supuestamente sería inspeccionada por el personal de la Dirección de Armamento de la Fuerza Armada Nacional (DARFA).

De acuerdo con informaciones de personas allegadas al Comandante Cazorla, las autoridades venían haciéndole seguimiento en diferentes partes a las que se dirigía, por lo que, presumía que en cualquier momento iban a actuar en su contra.

El militar retirado, aparte de prestar servicios de investigaciones privadas y de cumplir actividades de proselitismo político, se desempeña como columnista de un diario regional a través del cual ha hecho revelaciones y denuncias de situaciones que involucran a personeros del Gobierno regional en situaciones de presunta corrupción.

En el año 2.001, González Cazorla fue privado de libertad por el delito de difamación e injuria en contra de la familia Chávez, específicamente, por hacer alusiones a la presunta compra de unos muebles por parte de la madre del Presidente Chávez, Elena Frías.

Recientemente, González Cazorla hizo mención de seis efectivos de la Disip que fueron encarcelados por extorsión, y de un movimiento de homosexualismo dentro del alto gobierno.

Hasta hace tres meses, el Comandante Cazorla argumentaba en su columna periodística que se encontraba en la clandestinidad debido a que se había convertido en un objetivo político del Gobierno.

Este jueves, cuatro horas después de iniciado el procedimiento en González Enterprise, Robert Alvarado, asistente del militar retirado, confirmó que éste había sido requerido a prestar colaboración para ser llevado a la sede de la Disip en Barinas. El Comandante Cazorla supuestamente se negó a ceder en la petición porque no había ninguna orden judicial que lo determinara.

Walter Obregon EL UNIVERSAL