martes, 21 de abril de 2009

Alcalde solicita asilo porque su entrega "sería un sacrificio inútil"


UNT se prepara para elegir al sustituto en la Alcaldía de Maracaibo


Omar Barboza, presidente ejecutivo de Un Nuevo Tiempo, confirmó ayer los rumores: Manuel Rosales (UNT), alcalde de Maracaibo, no se presentará al tribunal que sigue su causa por presunto enriquecimiento ilícito, porque hacerlo "sería entregarle un trofeo al Gobierno a través de un juicio que es un paredón de fusilamiento. Cuando está en desarrollo un proyecto totalitario, autocrático, entregarse es contribuir con los objetivos de ese proyecto".

El vocero confirmó que se está tramitando "con un país amigo", que declinó identificar, un asilo político. Fue insistente en destacar el orden cronológico en el que se suceden los hechos para hacer comprender que Rosales es "un perseguido político" y no "un prófugo".

"El no está notificado de eso (una posible orden de captura) y está tramitando un asilo como perseguido político". Aseguró que "en 48 horas" se divulgará un video con la declaración del alcalde de Maracaibo.

"Ante la disyuntiva de la clandestinidad o del exilio, nosotros, al ratificar la ruta democrática, en uso de todas las vías legales para luchar contra este proyecto totalitario, consideramos que convertir a Manuel Rosales en un prófugo o con actividades clandestinas e ilegales sería una línea contraria a la ruta democrática. Por eso anunciamos al país que una comisión de UNT está tramitando ante un país amigo el asilo de Manuel Rosales para tener una actividad desde fuera de Venezuela que contribuya con la lucha democrática, sin exponerse a una persecución o actividad clandestina e ilegal en Venezuela", dijo Barboza en rueda de prensa, acompañado, entre otros, por Luis Ignacio Planas (Copei), Ismael García (Podemos), José Antonio España (MAS), Enrique Martínez (LCR) y Américo Martín.

Recordó que la persecución judicial contra Rosales se inició a propósito de lo dicho por el presidente Hugo Chávez el 25 de octubre de 2008, cuando anunció la "operación Manuel Rosales vas preso". A partir de entonces, dijo Barboza, "los órganos del Estado obedientes al Presidente empezaron a trabajar para cumplir sus deseos de venganza y persecución política".

Destacó que "como broche de oro", trascendió que ya existía, ante de celebrarse la audiencia en el tribunal, una sentencia para enviar a Rosales al retén de La Planta, información que fue divulgada por el diputado Ismael García, el sábado.

"La entrega de Manuel Rosales no sería una entrega a la justicia venezolana, sería una entrega a Hugo Chávez que lo está persiguiendo (...) La alternativa democrática se vería afectada, igual que UNT, porque Manuel Rosales preso, además de exponerlo a la humillación, a la vejación y a la violación de todos sus derechos, sería un trofeo que enseñaría el Gobierno a todos para tratar de intimidar a la disidencia (...) Sería un sacrificio inútil que solamente va a beneficiar a la estrategia del Gobierno y más bien a la alternativa democrática y a UNT le crearía el obstáculo de tener que estar atendiendo el caso (...) en vez de utilizar nuestro tiempo y energía en la construcción de esta alternativa que rescate el estado de derecho, la vigencia de la Constitución, que acabe con la persecución política y haga respetar la voluntad popular.

Barboza no evadió responder sobre el sustituto de Rosales en la Alcaldía. "Lo que va a pasar es que Maracaibo va a apoyar y elegir un candidato que represente la misma acción de lucha de Manuel Rosales".

Elvia Gómez

EL UNIVERSAL





¿Trapos rojos o agresiones inaceptables?


Uno de los grandes errores que condujo al fracaso del Referendo Revocatorio en 2004, fue la actitud permisiva que los jefes de la extinta Coordinadora Democrática (CD) decidieron asumir frente a los atropellos y violaciones legales del CNE. El objetivo parecía ser llegar al referendo sin importar si se ganaba o no, y en función de esa meta se negociaron derechos y se cometieron barbaridades como la de dejar al magistrado Martini Urdaneta guindando de la brocha, tras haber dictado la sentencia que nos daba la razón en cuanto a los reparos de las firmas.

Recuerdo muy bien que en esos tiempos, ante cada atropello, violación de un derecho o aberración jurídica por parte del CNE, se realizaba un extenso debate en el seno del comité político de la CD, en el cual siempre salíamos derrotados Antonio Ledezma, Rafael Alfonso, Andrés Velásquez, William Ojeda, Antonio Sánchez García y este servidor, quienes permanentemente planteábamos enfrentar enérgicamente la situación y utilizar de mejor manera el inmenso apoyo popular y la capacidad de movilización masiva que entonces se tenía.

De hecho, lo usual era que en el debate privara la tesis de que lo hecho por el gobierno en cada ocasión era evidentemente un "trapo rojo", por lo que caer en tales provocaciones era hacerle el juego al gobierno y por lo tanto un grave error estratégico. De esa manera, las reuniones de este tipo usualmente concluían en una rueda de prensa en la que el vocero respectivo solía decir algo así como: "no nos gusta esto o aquello, pero confiamos en el árbitro y seguimos adelante". Con esa actitud llegamos al referendo en condiciones absolutamente desventajosas, que en definitiva trajeron una inmensa frustración, no porque perdimos, sino porque nos dejamos robar.

Dicho esto, dejamos claro que para nosotros la página del revocatorio quedó atrás. Somos de quienes pensamos que en esta coyuntura todos hacemos falta, y que es imperiosa la construcción de una Unidad genuina que sea amplia e inclusiva. No obstante, la referencia relativa al grave error de la CD es pertinente, porque no podemos volver a cometerlo ahora.

¿Quién podría decirle en este momento a las esposas de los comisarios y los PM sentenciados, que la destrucción de sus hogares y sus familias es un trapo rojo que no deben enfrentar? ¿Quién se atreve a insinuarle a los miles de trabajadores de la Alcaldía Metropolitana, que la incertidumbre que ahora impera respecto al sustento de sus hijos, producto de la nueva Ley del Distrito Capital, es una provocación en la cual no deben caer? Pero mucho más allá de eso, en realidad la pregunta correcta a formular es: ¿hay alguien aún que no haya entendido que esta arremetida es contra todos por igual, contra la democracia, la propiedad privada, la familia y, en general, contra las libertades y los derechos elementales del hombre?

Después de los sucesos de 2002-03 y la abstención de 2004 y 2005, la sociedad democrática retomó con fuerza la ruta electoral y ha entendido que en ese terreno se pueden obtener importantes victorias y por lo tanto no se puede abandonar. Sin embargo, el electoral no puede ser nuestro único escenario de lucha. Empezando porque el gobierno inventa elecciones (enmienda) o las suspende (concejales) cuando le conviene, y además porque de aquí a los próximos comicios programados (diciembre de 2010) seguirá avanzando la cadena de atropellos contra nuestros derechos.

Hemos evitado durante mucho tiempo enfrentar al azote del barrio a sabiendas de que no tiene escrúpulos y anda armado. Ya ha matado y herido a muchos y no tenemos el más mínimo apoyo de la policía del sector. No obstante, allí está parado en medio de la calle. No es posible ya evadirlo. Sólo hay dos opciones: enfrentarlo o dejarse matar. Para quienes no tenemos vocación de mártires la postura a asumir es clara. El temor debe servir de estímulo para organizarnos, no para quedarnos paralizados. Además, sabemos bien que mucha gente piensa igual. Es posible que haya una reacción colectiva si alguien da el paso.

Llegó la hora. Todos quienes deseamos librarnos de esta pesadilla debemos tener la cabeza helada y el corazón ardiendo a la vez. De igual forma, el líder será aquel que mejor combine inteligencia y valentía en medio de este reto tan grande que nos impone la historia.


Cripriano Heredia S.
El Universal