sábado, 23 de mayo de 2009

Por asalto


En qué manos han caído nuestros pueblos en este tiempo de golpistas en el poder



Conmocionamos al ver un video de un hombre hablando desde el más allá. Un hombre víctima de la violencia que se ha hecho ideología adueñándose del poder en este pobre continente nuestro. Que nos develaba otro país tomado por esa izquierda transgresora. En mi espacio de la Radio Mambí del Circuito Univisión de Miami, comenté este asesinato y el video donde el abogado guatemalteco Rodrigo Rosenberg, acusa a los que le asesinaron el 10 de mayo.


Comenzaron a llegarme e-mails y fui abriendo una puerta del infierno. Espantosa realidad que vive ese pueblo centroamericano, y el carácter delincuencial de un gobierno que, ¡oh casualidad!, también baila "cachete pegado" con el señor de los insultos. Todo asesinato sobrecoge y si la víctima deja una acusación nada más y nada menos que contra el presidente y la primera dama de su país, peor.

Así se impone preguntarnos en qué manos han caído nuestros pueblos en este tiempo de golpistas adueñados del poder absoluto, de un incestuoso empoderado en una Nicaragua que cree suya; de Evo Morales montando comedias sobre un presunto magnicidio y "los extras" resultan muertos; de un Rafael Correa, hijo de un narcotraficante confeso y convicto en EEUU al que al preguntarle sobre ese oscuro capítulo de la vida del padre, contestó: ¡de algo había que vivir! De los Kirchner groseramente enriquecidos y amenazantes a la hora de creer un supuesto negado que el pueblo les saque del poder. De Zelaya, destacado chulo de Chávez, del que se cuentan historias de vicios y delitos. De Fernando Lugo, cura amoral al que todos le llaman padre, menos el rosario de hijos que parece que le llaman tío o padrino. Ni que hablar de los Castro, demasiado se conocen estos proxenetas, que además son ladrones y asesinos. Por Rosenberg, hablemos de Alvaro Colom y Sandra Torres de Colom, con su pasado de guerrillera, secuestradora y asaltante. Rosenberg fue decano de la Escuela de Derecho de la Universidad Landívar de Guatemala, y muerto, es el abogado acusador de Alvaro Colom y de una montonera comunista que tomó por asalto este pobre continente nuestro.


Eleonora Bruzual
El Universal