lunes, 23 de febrero de 2009

Fiscal General de Florida (EEUU): Chávez ganó el referendo "con intimidación y fraude".


En un artículo publicado en un diario estadounidense, el Fiscal General de Florida (EEUU), Bill McCollum sugiere que el Presidente Chávez ganó el referendo "con intimidación y fraude".

Así lo escribe en un artículo titulado "La influencia destructiva de Hugo Chávez", publicado en El Nuevo Herald:

A principios de esta semana se aprobó un referéndum constitucional que eliminó los límites para la reelección del presidente venezolano Hugo Chávez y le da la oportunidad de permanecer como presidente toda la vida. Con este referéndum, Chávez consiguió ganar, por el uso de demagogia, intimidación y fraude electoral, lo que antes había perdido.

Este fue un golpe contundente contra la libertad y la democracia en Venezuela y el hemisferio occidental.

Desde su primera elección como presidente, Chávez demostró poco interés por las libertades individuales del pueblo de Venezuela y menos aún por los derechos a la propiedad privada y la economía de libre mercado. Con el respaldo de Fidel Castro, Vladimir Putin y Mahmoud Ahmadinejad, armó un ejército grande y bien equipado, nacionalizó petroleras y otras instituciones importantes, silenció a la oposición en los medios y concentró el poder en sí mismo. Se alió con los gobiernos bolivianos y ecuatorianos que suelen tomar posiciones en contra de los intereses de la libertad. Nicaragua también es un aliado cercano de Venezuela y algunos hechos recientes indican que Chávez desvió dinero en la campaña de la candidata presidencial ganadora en Argentina.

El poder y la influencia de Chávez amenazan tanto la libertad de toda Latinoamérica como la seguridad de Estados Unidos. Se calcula que hasta un 80% de la cocaína producida en Colombia ingresa a los mercados internacionales, y gran parte a Estados Unidos, a través de Venezuela.

Esta también presta apoyo activo a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), grupo colombiano que se refugia en Venezuela y Ecuador mientras protege a los carteles del narcotráfico colombiano y aterroriza a quien tenga relación con el gobierno colombiano, nuestro aliado y una de las democracias más sólidas de Latinoamérica.

Chávez también tendió lazos con China y Corea del Norte y hace poco compró equipos militares a Rusia por un valor de $3 mil millones. No obstante, lo que más inquieta es la conexión de Chávez con Irán. Muchos iraníes ahora trabajan y viven en Venezuela, algunos de los cuales, sin duda, son espías iraníes, mientras que otros son asesores y entrenadores del gobierno y ejército venezolano. Pero otros son terroristas islámicos radicales, que tal vez planean operaciones en Estados Unidos o contra intereses estadounidenses regionales.

Quienes creen en la libertad, la democracia y los derechos humanos no pueden quedarse con los brazos cruzados mientras Chávez continúa extendiendo su influencia destructiva contra Latinoamérica y el pueblo de Venezuela. Sus intereses antisemitas pueden explicar por qué Hezbolá tiene una oficina y opera en este país. Hace apenas unos días, fue asaltada una sinagoga venezolana, otro signo del prejuicio y el odio que está alimentando Chávez. También inquieta el hecho de que en Venezuela la calidad de vida y el nivel de libertad hayan bajado al menor nivel y al ritmo más rápido que en cualquier país del mundo, según el Indice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas. Más del 18% de la población venezolana vive con menos de un dólar diario, y más del 40% vive con menos de dos dólares diarios.

La victoria en el referéndum del 15 ha envalentonado a Chávez. América debe alzar su voz para presentar una oposición fuerte a su referéndum, y nosotros debemos trabajar para restaurar los derechos humanos, la prosperidad económica y la libertad para el pueblo venezolano y otros países latinoamericanos.

Cadena Global





El gobierno la verá ''negra'' este año



La situación laboral, con la agudización de conflictos y protestas, como ya empiezan a darse las primeras señales con el paro de los trabajadores petroleros y la protesta del sector salud, pasa a convertirse en uno de los puntos de atención más urgentes que deberá afrontar el Gobierno, principalmente por la obligación que tiene de incrementar el salario mínimo, como hace todos los años, y por el vencimiento de las convenciones colectivas de varios organismos públicos, entre ellos la de Petróleos de Venezuela, cuya vigencia terminó en enero.

• El escenario luce complejo:
    el presupuesto de este año, que ya no cuenta con los ingresos petroleros que se tuvieron hasta hace poco, no prevé aumentos para el salario mínimo ni para los sueldos en la administración pública, ni tampoco para las pensiones del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales. Pero la capacidad adquisitiva de la población está golpeada por una inflación de 30,7% en los últimos 12 meses, y son muchas las contrataciones colectivas vencidas o muy próximas a vencerse cuya discusión debe empezar de inmediato con la respectiva demanda de mejoras salariales.
A diferencia de los anteriores años, marcados por ingresos extraordinarios procedentes del petróleo, ahora al Ejecutivo nacional le toca hacer frente a los reclamos laborales en una coyuntura de bajos precios del crudo, al punto de que el promedio de la cesta venezolana de crudos está en 36,30 dólares por barril, una cotización 39,5% por debajo de los 60 dólares que se utilizaron como indicador de referencia para el barril de petróleo en el presupuesto público de este año.
    Los ministros del gabinete económico tienen planteado aumentar el salario mínimo como hace todos los años el Presidente de la República cada vez que se aproxima el 1° de mayo ­en el Ministerio de Economía y Finanzas se habla de que se están haciendo los cálculos con un incremento no menor a 30%­ para compensar parcialmente la variación de igual magnitud que tuvo el índice de precios al consumidor durante 2008.
"La inflación es un punto de referencia para incrementar el salario mínimo, pero no el único", comenta Jesús Faría, coordinador de la Asociación Bolivariana de Economistas Socialistas. "Los trabajadores cuentan con ingresos que no provienen directamente del salario; algunos provienen de los beneficios que aportan las misiones en educación, salud y alimentación", agrega.
    No obstante, a lo largo de 10 años del presidente Hugo Chávez en el poder ­sobre todo después de 2003­ la tendencia ha sido ordenar incrementos del salario mínimo por encima de la inflación, y el financiamiento siempre se ha obtenido de recursos extraordinarios por concepto de nuevos impuestos o de ingresos excedentarios petroleros.

    En 2009 se repite la situación: en el presupuesto público, por 167,4 millardos de bolívares fuertes, no se previó alza del salario mínimo, ni aumentos en la escala de sueldos de la administración pública; y tampoco de las pensiones que paga el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, las cuales ­según lo establece la Constitución­ deben estar homologadas a la mínima remuneración.
A criterio del economista de la ABES, hay disponibilidad financiera para que el Ejecutivo nacional asuma sus compromisos en materia laboral y previsional, pero coincide con otros expertos en que pueden venir medidas de corte tributario como el impuesto al débito bancario, que impactarían a la masa de trabajadores toda vez que afecta la inflación y por ende la capacidad adquisitiva de la población.
    "En el corto plazo, el Gobierno va a usar el IDB porque es de fácil aplicación, prácticamente de cero evasión y genera liquidez de forma permanente, pues su recaudación se realiza diariamente", afirma Asdrúbal Oliveros, director de la firma consultora Ecoanalítica. "Si el Gobierno se decidiese por el impuesto al débito, podría aportar al Fisco una cantidad equivalente a 1,5 puntos del producto interno bruto", añade.

    Los cálculos indican que una tasa de 0,5% por cada retiro bancario podría aportar 7,5 millardos de bolívares fuertes durante este año y de allí que se insista que este tributo podría entrar en vigencia antes de mayo.
• Lo mínimo es promedio.

Por los lados de la dirigencia sindical se objeta que el Gobierno sólo prevea un incremento en las remuneraciones que sólo compense la inflación, y que haya colocado el salario mínimo como el promedio o el que más beneficia a quienes laboran en el sector formal de la economía.
    "Prácticamente la mitad de los trabajadores gana el salario mínimo mientras que en otros países de América Latina la mayoría está sobre ese nivel", comenta el dirigente sindical Froilán Barrios. "Por eso pedimos que se acabe con esa política y se propicie un incremento en toda la escala salarial no menor a 40%", agrega.

    En lo que se refiere a convenciones colectivas ­comenzando por Pdvsa­ todo indica que en la actualidad se hace imposible que tenga el incremento que se aprobó hace 2 años, cuando se aceptó aumentarla en 56% para alcanzar un monto de 7,5 millardos de bolívares fuertes.
Las autoridades de Pdvsa han solicitado que se prorrogue la discusión y se argumenta para postergar las negociaciones que las centrales sindicales aún no se han unificado como fue el acuerdo que asumieron varios dirigentes laborales para efectos de la convención colectiva 2007-2009.

A esto se suma los efectos perjudiciales propiciados por la morosidad que arrastra Pdvsa en el pago a sus proveedores.

En tal sentido, las cifras que se manejan en la actualidad dan cuenta de 40.000 trabajadores a los que se les debe el pago de utilidades, bonos, prestaciones sociales y otros beneficios monetarios establecidos en su contratación.

Por ANDRÉS ROJAS JIMÉNEZ

El Nacional
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