domingo, 25 de enero de 2009

Gobierno cercena derechos al atizar la intolerancia política


El Presidente ordenó a la Policía Metropolitana "echarle gas del bueno" a los estudiantes que protesten contra la propuesta de enmienda (AFP/Pedro Rey)


Chavero: "Estamos en un Estado autocrático donde no se permite pensar distinto"


Los procesos electorales invitan a la confrontación entre propuestas políticas distintas. Sin embargo, en Venezuela ese enfrentamiento se materializa con mayor frecuencia en pugna física en vez de debate de ideas.

Los ataque perpetrados contra las sedes de alcaldías y gobernaciones ganadas por candidatos de la oposición, residencias diplomáticas, y medios de comunicación; el despojo que se hizo a mandatarios regionales de oposición de competencias gubernamentales; y la orden del presidente Hugo Chávez de dispersar las protestas que hagan los estudiantes en contra de la reelección indefinida son signos de intolerancia política.

"Si ni siquiera podemos protestar en contra de una modificación fraudulenta a la Constitución, entonces creo que estamos en el extremo de la intolerancia, estamos en un Estado autocrático donde no se admite el pensar distinto", asegura el abogado constitucionalista Rafael Chavero.

El sacerdote , politólogo y también abogado, Arturo Peraza, coincide con Chavero en que la calificación a priori que hizo el Chávez de las actividades de los universitarios tiene que preocupar a todos los venezolanos.

"Ese sentido de precalificación, prácticamente obligatoria, que se dictó hacia los órganos de la policía supone una gravísima violación a los derechos humanos de todos los ciudadanos", sostiene Peraza.

Agrega que el problema no es que una instancia gubernamental se pronuncie a favor o en contra de una solicitud que haga un sector de la población, sino que ahora ese sector ni siquiera puede acceder a esos organismos.

"Es contradictorio que me preguntes si creo en la ampliación de los derechos políticos del pueblo y después salgas a reprimir a un pueblo que no está de acuerdo con la idea de la enmienda o lo que está proponiendo la enmienda", explica.

Del orden a la represión "Existe un derecho de manifestar en contra de un status quo, siempre y cuando se haga a través de medios legítimos y proporcionales", recuerda Chavero.

Justamente, la legitimidad de las acciones de los universitarios ha sido cuestionada por distintos personajes del Gobierno; mientras que la Policía disuelve las demostraciones alegando que los jóvenes son violentos.

"Ciertamente la manifestación violenta no debe ser admitida, pero la represión tiene que ser proporcional a la violencia y lo que vimos a través de los medios fue un grupo de muchachos que se arrodillaban ante los policías con las manos blancas", apunta Peraza.

Llama la atención entonces que los mismos funcionarios actúen con menor rapidez y contundencia cuando los agresores son grupos partidarios del Gobierno.

Chavero piensa que la apatía de la Policía frente a las acciones emprendidas por militantes del partido Unión Popular Venezolana (UPV) el pasado martes son un ejemplo de la parcialidad con que actúa el Estado.

"Esa es la mayor muestra de intolerancia y de que aquí el derecho está importando cada vez menos. Lo que importa es si se está o no en contra del Presidente", asevera el abogado.

En este sentido, la psicóloga social Mireya Lozada alerta que la acción selectiva de las autoridades puede fomentar el establecimiento de un patrón inadecuado de conducta política.

Más que palabras Aunque la intolerancia tiene muchas causas, el discurso de las autoridades y de los líderes de opinión es la primera que mencionan los expertos.

Para Chavero es evidente el incremento de las muestras de sectarismo que forman parte de un plan para silenciar a quienes disienten. "La persecución de periodistas, la criminalización de la protesta, es todo un operativo gubernamental, para inhibir a quienes de alguna u otra manera puedan influir en los ciudadanos a la hora de tomar una decisión", afirma.

No obstante, augura el fracaso a aquellos que pretenden controlar a los que difieren a través del hostigamiento. "Quienes detentan poder se sienten muy atraídos por la intolerancia y la represión de ideas distintas o de pensamientos diferentes. Sin embargo, creo que es una visión muy miope porque a la larga todo eso es irreversible y lo reprimible siempre termina siendo más popular", afirma.

Rebeca Fernández
EL UNIVERSAL


Sectarismo se combate con ingenio y entereza

Expertos recomiendan aislar y denunciar a los grupos violentos

Aunque la Biblia recomienda "poner la otra mejilla"al ser enfrentado por los intolerantes o los violentos, esta no es la única máxima que pueden observar quienes hayan sido o estén a punto de ser víctimas de estos grupos.

"Frente a tanta intolerancia lo que hay que hacer es seguir luchando y buscando fórmulas más ingeniosas, más inteligentes, de hacerle ver al resto de los venezolanos que este es un país donde tenemos derecho a estar todos, mayorías y minorías, conviviendo sanamente", dice Rafael Chavero, autor de El Reino de la Intolerancia.

Para Chavero, lo primero que deben hacer quienes hayan sido agredidos es denunciar a sus victimarios ante las instancias gubernamentales, independientemente de la efectividad del mecanismo. "Muchas veces la lucha política es larga y lenta, pero la perseverancia es lo que hace que las ideas predominen", afirma el abogado.

La especialista en Psicología Política, Mireya Lozada, reitera que se debe denunciar el incidente y agrega que tomar la justicia por las propias manos sólo promueve la violencia y expande la brecha entre los sectores confrontados. "Al responder con violencia para desactivarla, lo que se hace es incrementar este tipo de conductas", explica.

Lozada señala que para desarticular a quienes actúan con violencia, tanto la población como las autoridades deben aislarlos y no hacerse eco de sus acciones: ni jurídica ni verbal ni discursivamente. Ahora bien, si la acción pone en riesgo la vida de la persona la mejor recomendación es replegarse.

El Universal



Campaña de la oposición está anclada en tecnicismos

Movimiento estudiantil podría generar abstención en los Ni-Ni


El slogan principal de la campaña "NO es NO" es insuficiente para algunos asesores electorales, no obstante para el director de Datanálisis es vital mantener ese concepto


La oposición está dormida. La diferencia de 14 puntos a favor del NO de hace un mes -según Datanálisis 52% se oponían a la enmienda y 38% la respaldaban- ha disminuido considerablemente, al punto de que, a falta de tres semanas para el referendo del 15 de febrero, no existe una tendencia concluyente.

El análisis previo del CNE a las pautas publicitarias, la dependencia de las acciones del movimiento estudiantil y la ausencia de una política comunicacional conjunta entre los partidos, son las causas políticas que explican la escasa actividad proselitista del antichavismo.

No obstante, los responsables de la campaña que desarrollan los principales partidos de oposición coinciden en asegurar que existe compromiso para un despliegue publicitario conjunto de tres mensajes clave y un slogan principal: 1) La reelección ya fue votada; 2) La reelección perpetuará a un grupo en el poder; 3) La reelección perpetuará la discriminación política. El slogan principal de esta campaña es simple: "No es No".

Sin propuestas claras Orlando Goncalves, asesor internacional de campañas electorales, explica que "oponerse por oponerse, no basta". Estima que la oposición continúa sin presentar "un planteamiento serio, y unificado", al tiempo que le recuerda a los asesores del antichavismo que las campañas "son emocionales, la decisión de la gente es emocional, y a pesar de que la argumentación es racional, tiene que ser una racionalidad que llegue a la emocionalidad de la gente".

Considera que hasta la fecha la oposición no ha logrado explotar los errores del chavismo, como su anuncio de expropiar el Sambil de Candelaria.

Por contra, estima que el Gobierno "hace lo que tiene que hacer para ganar", al personalizar la campaña en Chávez y transmitir un solo mensaje.

Goncalves critica la actuación del movimiento estudiantil por considerar que "genera abstención y en un escenario de abstención gana el que tiene más capacidad de movilizar".

Luis Vicente León, director de Datanálisis, recuerda que esta es una campaña corta, lo que obliga a idear mensajes concretos. Además, alerta que para derrotar la enmienda, la campaña no debe ser antichavista.

"La argumentación opositora tiene que ir directamente a la enmienda y no a atacar al Presidente -sostiene León- porque los niveles de popularidad de Chávez siguen siendo elevados".

El director de Datanálisis aclara que la enmienda "como concepto" es ampliamente rechazada; no obstante, explica que, si la propuesta presidencial gana, será porque la gente votó para evitar el caos al comprar la tesis que consiste en decir que sin Chávez vendrá la anarquía.

A diferencia de Goncalves, el director de Datanálisis sostiene que los estudiantes son el vehículo perfecto para transmitir el mensaje en contra de la enmienda porque son escuchados por todos los estratos sociales.

Recuerda que parte del rechazo a la propuesta presidencial se sustenta en que ya fue votada. "Por eso, el concepto de "No es No", es vital", sostiene.

León coincide en que Chávez está haciendo "una campaña inteligente"; aunque aclara que no está de acuerdo con su concepto, reconoce que "es eficiente".

"Colinda con temas democráticos como amenazar a la población, pero es eficiente porque Chávez está intentando que los electores piensen: a mí no me gusta la enmienda, pero es mejor entregarle esto a Chávez para evitar el caos", explica León.

Falta control sobre el mensaje Edgar Gutiérrez, autor del libro de investigación Las reglas del juego electoral y consultor de campañas electorales, sostiene que la oposición no tiene todo el control que necesita sobre el mensaje; "está anclada en un nivel técnico y constitucional que sólo llega a audiencias que están plenamente convencidas"; asegura que la clave de la victoria se fundamenta en cómo motivar y movilizar a los Ni-Ni.

Gutiérrez teme que exista "exceso de confianza y así no se gana ninguna elección". Al comparar la estrategia del año 2007, con la actual planificación encuentra varias contradicciones: "Para el referendo de la reforma (...) la estrategia para el NO fue más homogénea: llamar a participar, despolarizar el debate y "deschavetizarlo", concentrarse fuertemente en los peligros de la propuesta contra la propiedad privada (...) Hoy pareciera que existe cierta descoordinación comunicacional y ejecucional".

Sostiene que existen pocos mensajes de motivación y movilización para las audiencias opositoras, al tiempo que los mensajes para erosionar al chavismo blando con argumentos "no han tenido el volumen suficiente". Alerta que pareciera ignorarse el rol e importancia de los Ni-Ni, "segmento que sin duda, definirá la elección".

"Las recientes protestas protagonizadas por el movimiento estudiantil, que lamentablemente concluyeron en hechos violentos por provocaciones o por la represión oficial -alerta Gutiérrez-, pueden motivar a los opositores por la indignación, pero alienan a los no alineados y lamentablemente incentivan la abstención".

Oponerse por oponerse no es la solución desde la perspectiva de Gutiérrez. "No es suficiente el "NO es NO" o anclarse en lo inconstitucional de la propuesta, o defender lo sagrado del principio de gobiernos alternativos. Hay que ofrecer razones prácticas que conduzcan y persuadan al votante indeciso a votar que NO. Por ejemplo, centrándose en el pobre desempeño gubernamental, en la mayor relevancia que tienen otros problemas como inseguridad y vivienda y en el exclusivo interés político que tiene el Gobierno en perpetuarse".



Eugenio G. Martínez
EL UNIVERSAL