lunes, 15 de junio de 2009

"Sistema electoral mayoritario viola la Constitución"


Entrevista // Carlos Genatios, directivo de ojo electoral


"Un país polarizado en dos bandos no reflexiona sobre su realidad porque no tiene capacidad de discernir"


La Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPE) -apoyada únicamente por el PSUV- establece que en Venezuela debe aplicarse un sistema electoral paralelo o segmentado similar al que permitió al Partido Revolucionario Institucional (PRI) de México gobernar durante siete décadas ininterrumpidas.

Cómo solución a la imposición de un sistema electoral mayoritario en donde el partido ganador "se lo lleva todo", desconociendo a las voces disidentes, los integrantes de Ojo Electoral proponen que se retome el uso de las listas abiertas.

Carlos Genatios, directivo de la ONG que desde hace 5 años se dedica a evaluar el sistema electoral venezolano explica que esta propuesta implica dejar de escoger los cargos para los cuerpos deliberantes a través de una votación mixta (combinación del sufragio uninominal y del sufragio por listas cerradas) para utilizar exclusivamente un sistema que permite a los electores votar uninominalmente (por nombre y apellido) por todos los cargos en disputa.

-¿La LOPE beneficia sólo al partido de gobierno?

-Partamos de los hechos. El artículo 7 de esa ley, aprobada en primera discusión, establece: En ningún caso la elección nominal incidirá en la elección proporcional mediante lista (...). Acá se denota que se está violando la Constitución en la medida en que no se está respetando la proporcionalidad que exige la Carta Magna. La Constitución en su artículo 63 dice claramente que el sufragio es un derecho y que la ley garantizará el principio de la personalización del sufragio y la representación proporcional (...). La representación proporcional consiste en que si en una circunscripción hay un grupo A que cuenta con el 60% de los votos, el grupo B con 30% y el grupo C con 10 %, eso quiere decir que si se estaban eligiendo 10 diputados, el grupo A tendrá 6, al grupo B le corresponderán 3 y al grupo C le corresponderá 1 diputado(...). Desvincular el voto nominal del voto lista es la esencia de las mal llamadas morochas. En la práctica esta técnica persigue engañar al sistema evitando que los cargos tipo lista se resten de los nominales.

-Según Cilia Flores se eliminan las morochas...

-Eso evidentemente es una farsa. Porque cuando restas los cargos tipo lista de los representantes por voto uninominal no estás cumpliendo con la representación proporcional. Los números son los que hablan. Con esta ley puedes permitir que un partido con una baja representación, aunque se mayoritaria, obtenga la mayoría de los cargos. El resultado final de esta ley es que no existe proporcionalidad.

-Existen sistemas electorales en donde el ganador se lo lleva todo, aun sea la primera minoría. Casos concretos los vemos en los países anglosajones que tienen sistemas mayoritarios y sus gobiernos funcionan. ¿Por qué en Venezuela no podemos tener un sistema mayoritario como el de EEUU?

-En esos países es lo que su pueblo decidió y es lo que está plasmado en su Constitución. Eso es respetable. En Venezuela, nuestra Constitución dice que la representación es proporcional, no mayoritaria. Si se pretende cambiar el sistema electoral a uno mayoritario es necesario cambiar la Constitución. Cuando se propone un sistema mayoritario, estando establecido en la Constitución un sistema proporcional, se está violando el texto fundamental.

-¿En un país polarizado como Venezuela no es más saludable que las elecciones se diriman entre dos grandes bloques de pensamiento?

-Las circunstancias políticas pueden ir cambiando en un país, lo importante es que las leyes representen el deber ser y las instituciones sean justas. Esta ley sólo beneficia al partido que tenga mayoría, mientras obtenga la mayoría de los votos, en el momento en que ese partido pueda perder la mayoría se producen cambios drásticos en la representación de la comunidad ante las autoridades y ante los cuerpos colegiados. Este puede ser el caso del MVR (ahora PSUV) en el municipio Sucre del estado Miranda, en donde pasó de ser mayoría a perderla (...). Un país polarizado en dos bandos es un país que no reflexiona profundamente sobre su realidad, que no tiene capacidad de discernir en los puntos de vista y que no profundiza en el análisis de las realidades políticas o movimientos que pueden surgir. -¿La nueva ley electoral provocará que el Parlamento sea un monólogo entre personas que piensan igual?

-Puede ser un monólogo, o un parlamento bipolar con un polo más grande que otro, haciendo que se tengan que matizar los distintos puntos de vista antes de llegar a la plenaria (...).

Considero que es importante que la oposición consolide un centro de encuentro, en donde se discutan a profundidad todas las ideas de sus agendas para que presenten planteamientos mucho más estructurados (...). No obstante, me parece mucho más conveniente una sociedad en la que puedan convivir los grupos grandes y pequeños, cuando hay distribución proporcional funcionas equilibradamente con grandes grupos y sumas a los pequeños. Cuando tienes una ley como la que se está aprobando en la Asamblea Nacional sólo sobreviven las mayorías, o una inmensa minoría.

-En Venezuela se dejó de respetar la distribución proporcional desde el año 2000, ¿por qué hacer ahora de este tema un punto de honor?

-Por principios. Tú puedes tener 100 años irrespetando algo y por eso no debes dejar de luchar para que esa situación se corrija. En el país se está luchando por darle más respeto e igualdad a los géneros, entonces, porque eso no se intentó en el pasado ¿hay que olvidarse de exigirlo ahora?

-¿Para Ojo Electoral la solución a la diatriba sobre el sistema electoral radica en volver a usar listas abiertas?

-Sí. Este sistema tiene varias ventajas. Primero es una sólo elección. Cuando eliges por listas estás garantizando la proporcionalidad. Actualmente el proceso electoral es un acto complejo y la gente ignora por lo que está votando o cuántos votos debe emitir. Los electores terminan buscando sólo el color del partido y no reflexionan sobre la persona a la que están apoyando. Con las listas abiertas hace una sola elección, al usar listas se garantiza la proporcionalidad y el ciudadano dentro de cada lista escoge a la persona a la que quiere apoyar; es decir, que el ciudadano, por encima del criterio del partido, puede seleccionar al candidato que él quiere que sea su representante (...). Esto permite incluso el voto cruzado, porque evita ese concepto de estás conmigo o estás en contra de mí, así se puede ir quebrando la polarización.

-El venezolano siempre vota por el color del partido. Un sistema de listas abiertas provocará que el elector entube el voto, consolidando un sistema mayoritario.

-Peor de como es actualmente no será. Si un elector sufraga por el color no tendrá un efecto peor del actual. Al usar listas abiertas se insiste y promueve que el elector se informe para que el sistema sea más efectivo.

-Las listas abiertas se usaron en Venezuela en 1992 y sus resultados fueron nefastos, básicamente porque se confeccionaron circuitos parcializados políticamente para favorecer a determinados candidatos.

Eso que estás planteando, el recorte de los circuitos y la creación de circuitos parcializados está ocurriendo hoy en día, está planteado así en esta ley. Eso sigue presente, este no es un problema de listas abiertas o cerradas, sino un problema de las instituciones para que asuman su labor de ser árbitros imparciales. Ese problema es de equilibrio del CNE al confeccionar las circunscripciones. Por esto consideramos que la ley debe establecer claramente el procedimiento para la conformación de las circunscripciones, indicando en cuáles casos será necesario integrar municipios, parroquias o comunas para establecer una circunscripción, así como los criterios para el cálculo del número de candidatos nominales en una circunscripción (...). Además se debe precisar la participación que tendrán el CNE, los partidos, otros organismos del Estado y la sociedad civil en este procedimiento.

emartinez@eluniversal.com



Eugenio G. Martínez

EL UNIVERSAL