sábado, 20 de junio de 2009

¡Esto está que se tambalea!


El tambaleo del hiperlíder y golpista que ocupa hoy la presidencia, gracias al fraude del 15Ag.-04, ya es inocultable. Marcha paralelo a la debacle que consume de manera vertiginosa al partido de gobierno y a la propia "revolución bolivariana".

La división interna del PSUV adquiere decibeles cada vez más altos. Es una confrontación creciente en un contexto de polarización que produce importantes despedazamientos.

Los intelectuales del Centro Internacional Miranda (CIM), en la voz de Vladimir Acosta, a quienes se les ocurrió criticar el superliderazgo del golpista-presidente, la falta de una dirección colectiva y la inexistencia de un partido revolucionario sustituido por una instancia administrativa, ya han sido declarados pequeño-burgueses, infiltrados, habladores de paja, enemigos del proceso y pare de contar.

Un cuadro muy complejo que debe ser adecuadamente interpretado. A ese objetivo quieren servir los puntos que siguen.

1.- Este capítulo comenzó con el llamado a la reinscripción en el PSUV a comienzos de mayo. Sin embargo, vencido el plazo sólo se recensó el 20%, lo que obligó a conceder una prórroga tras la cual supuestamente alcanzaron una cifra de más de 7,2 millones, es decir, un 46% del registro electoral.

2.- Y al momento de dar estos resultados, se comienza a atacar de frente a los críticos del CIM, encargados de la formación de los cuadros de la revolución, devenidos inesperadamente en los más directos y terminantes críticos del "proceso" y, en particular, del GP.

3.- Debate Socialista (DB), ya para el 12/06/09 señala que esos intelectuales forman parte de "la ideología pequeño burguesa, que hasta hace poco dictaba pauta dentro de la revolución hasta sufrir un rotundo desmentido en la práctica. Pero, ahora surge maltrecha a cumplir su papel: distraer, confundir, no dejar concretar la marcha al socialismo". En otras palabras: son unos saboteadores.

4.- Y estos intelectuales, además, "Fabrican encuentros [...] cuyos pronunciamientos son confusos, dejan traslucir su resquemor por el liderazgo de Chávez, que ellos denominan 'hiperliderazgo' o 'cesarismo progresista'. Sin duda, son chavistas sin Chávez, pero avergonzados de salir a la luz del día, de saltar definitivamente la talanquera". Se reconoce expresa y oficialmente el tal chavismo sin el GP.

5.- Por esto, la incitación a estos intelectuales del PSUV es a que terminen de saltar la tan conocida y practicada talanquera, sin ningún tipo de vergüenza. Porque "En el extremo donde se soldan (sic) la ultraderecha con el tremendismo irresponsable, encontramos grupos con tapujos de socialistas, pero antichavistas dedicados a certificar a la revolución, para ellos esto no es socialismo, pero Cuba tampoco". Son diletantes al servicio de los oligarcas.

6.- La conclusión es terminante: esos intelectuales no entienden que los revolucionarios se unen hoy alrededor de dos pilares de la revolución: Chávez y el socialismo auténtico. Se colige que el primero garantiza lo segundo: un socialismo como el cubano que, por ser el modelo que se sigue, se supone que es el auténtico.

8.- A la vez Eleazar Díaz Rangel responde (UN, 14/06/09, p.13) a la andanada que DS le lanza a los intelectuales: "Estas posiciones están dirigidas a ahogar cualquier intento de sana discusión y de crítica constructiva, animada para corregir errores". De este modo, esta autorizada voz del "proceso", hace causa común con los intelectuales.

9.- En UN de la misma fecha (pp.8-9) Juan Carlos Monedero señala, "El clientelismo partidista, que de algún modo regresa: Ayer era adeco y hoy es del PSUV. Es un tremendo error. Los burócratas de la revolución creen que alguien les ha dado la orden de que si no se está afiliado al PSUV no se tiene el acceso a la ciudadanía. De ahí surge la idea, por ejemplo, de que consejos comunales y PSUV es lo mismo".

10.- Y citando a Eduardo Galeano dice que "repetir el pasado sería el fin de la revolución bolivariana". Y agrega otra sentencia: "No hay socialismo si no hay socialistas". La repetición del fracaso pasado y la inexistencia de socialistas parece que no admite discusión. De los 7,2 millones supuestos militantes del PSUV ¿cuántos son socialistas? ¿Son socialistas los boliburguerianos? ¿Son socialistas los ineficientes corruptos que actúan a sus anchas por la falta de Estado y de un instituto para la administración pública?

11.- Para el domingo 14/06 se produce la respuesta del GP para ratificar en todas sus partes lo expuesto por Debate Socialista y cuestionar lo dicho por Díaz Rangel. Comienza por decirle que entre quienes él señala como chavistas, hay muchos que son antichavistas pero andan camuflados. Y que cuando hablan de un hiperliderazgo de Chávez, en el fondo lo que se busca es que desaparezca su liderazgo, que es exactamente lo que quieren los que lo adversan. Es decir, llama enemigos a los intelectuales del CIM.

12.- El ex ministro Víctor Álvarez responde, a nombre de los intelectuales, señalando que esperan un debate de altura y no sobre la base de las descalificaciones. Y en forma inmediata Nicolás Maduro replica que los intelectuales deben ponerse a trabajar y dejar la habladera de paja. (UN, 16-06-09, p. 14)

13.- Como se ve el nivel ideológico y político de la dirección del PSUV no tiene nada que enviarle a los partidos de la cuarta. Una situación que indica que esta revolución tiene en el propio partido de gobierno el mayor eslabón opositor, conjuntamente con la mayoría de los venezolanos que no adscriben oficialismo ni oposiciones, éstas últimas hoy muy ocupadas forjando la mesa para la próxima contienda electoral que sirva para dar mayor legitimidad a los planes del GP.

14.- Sin duda que la debacle interna ha traído una mayor radicalización-represión y ésta a su vez va generando mayor malestar. Un círculo propio de una revolución sin contenido, ideología y ni siquiera metas distintas a las de conservar el poder, a costa de cualquier destrucción, incluso la de sus propios militantes.

15.- Esta lucha a cuchillo que se desarrolla cada vez más, significa la siembra de la propia destrucción del llamado proceso bolivariano. Imposible, en términos históricos, que un movimiento con estos rasgos pueda permanecer más allá de la garantía que le ofrezca la aplicación de la compraventa administrativa de voluntades, la creciente represión y la ausencia de contrarios dialécticos organizados y dispuestos para la necesaria actuación. Mientras existan estas condiciones el tambaleo del régimen tiende a salvarse.

16.- Una realidad, sin embargo, que no parece interesar a unas oposiciones cómplices y colaboracionistas, que obliga a la organización y fortalecimiento de la otra Venezuela capaz de unificar a todo aquel comprometido con la construcción de este ex país.

Agustin Blanco Muñoz
El Universal