jueves, 4 de junio de 2009

Magnicidios anunciados


Cada cierto tiempo el Presidente divulga que se planifica un magnicidio contra su persona, y estas acciones no deben tomarse a broma; pero tampoco poner al país en alerta sin pruebas concluyentes y taxativas, ya que de lo contrario estaremos ante el cuento del pastor y el lobo.

La muerte de un Jefe de Estado en forma violenta, no resuelve las obcecaciones existentes en una nación; al contrario, crea un caos de proporciones trágicas que pudieran llegar, en el caso de Venezuela, y ante la grave división política imperante, a una confrontación cuyas secuelas serían catastróficas, por lo que regodearse a favor de ese desatino es una mayúscula irresponsabilidad.

Como en los anteriores complots, hay un velado cuadro que impide ver, a cuenta de factibles secretos de seguridad, lo sucedido. Todo es confusión, y esa imprecisión deja un reguero de dudas no explicadas, que el transcurrir de los días se encargará de envolver en una quimera aletargada. Y así, hasta la próxima vez que se nos anuncie en cadena de radio y televisión, otro conjetural magnicidio.

El hipotético asesinato del Primer Magistrado de la Nación no es una partida de cartas manejadas al socaire de medias verdades; por ello, los vacíos existentes deberían ser llenados con sensatez, buscando la serenidad de todos.

Hugo Chávez estuvo invisible durante tres días y medio. En otras circunstancias -no son las suyas-, no tendría importancia alguna, pero él ha creado una tramoya a su alrededor que necesita, para funcionar, su presencia perenne.

Si el lunes en El Salvador el ministro Nicolás Maduro señaló que, "por estrictas razones de seguridad, las cuales no vamos a entrar en detalles, el presidente Chávez no está aquí con nosotros en la toma de posesión de Funes", hay en ello pormenores que debieran ser explicados con la mayor lógica posible, en especial si hay un hueco de muchas horas en las que el líder de la revolución desapareció del mapa.

Y no es que Chávez no pueda ponerse enfermo, descansar o jugar con sus nietos, pero, insistimos, él mismo se hizo mediático e imprescindible. No delega. Sus ministros y altos funcionarios son correveidiles. Por tanto, las especulaciones creadas en su entorno son estrictamente suyas, de nadie más.

Hace unos cuantos meses se acusó a los periodistas Jaime Bayly y María Elvira Salazar de tener planes conspirativos contra el Presidente. En otras ocasiones la sospecha cayó sobre empresarios y dueños de medios de comunicación, sin haberse llegado al final a ninguna conclusión.

Alguien dijo que el magnicidio es una acción por encargo que suele partir de grupos relacionados con intereses políticos muy variados y servicios de inteligencia, rompiendo así la débil línea entre la legalidad y la ilegalidad.

Esto nos lleva a exigir luz y taquígrafos para que el caso del fallido atentado anunciado ayer –también en cadena nacional-, no se convierta en papel mojado mañana.


Rafael del Naranco
Cadena Global






Bin Laden dice Obama ha plantado "semillas de odio"




El líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, dijo que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha plantado semillas para la venganza y el odio hacia el país norteamericano en el mundo musulmán.

Bin Laden, advirtió a los estadounidenses que se preparen para las consecuencias.

Los comentarios de Bin Laden, difundidos el miércoles por la cadena Al Jazeera, se dieron a conocer un día después de las declaraciones de su segundo, que describió a Obama como un criminal y pidió a los musulmanes que no se dejen seducir por sus refinadas palabras.

Sus mensajes forman parte de la propaganda de Al Qaeda antes del importante discurso que dará Obama al mundo musulmán en Egipto el jueves.

"Obama y su administración han plantado semillas para el odio y la venganza contra Estados Unidos", dijo el líder saudita del grupo militante en una grabación.

Bin Laden dijo que Obama estaba continuando los pasos de su predecesor George W. Bush.

La Casa Blanca dijo que no es sorprendente que Bin Laden esté intentando desviar la atención del discurso previsto del mandatario de Estados Unidos.

"No creo que sea sorprendente que Al Qaeda quisiera desviar la atención de los esfuerzos históricos y continuos del presidente de tener un diálogo abierto con el mundo musulmán", comentó el portavoz Robert Gibbs.

La secretaria de Seguridad Interior de Estados Unidos, Janet Napolitano, dijo que "el momento es bastante evidente en sí mismo... Es lamentable porque el presidente está realizando un extraordinario (esfuerzo de) acercamiento al mundo musulmán".

MUSULMANES DESPLAZADOS

Bin Laden dijo que las políticas de Obama en Pakistán generaron "animosidad" entre los musulmanes y destacó que el presidente estadounidense ordenó a Pakistán luchar contra talibanes islamistas, aliados de Al Qaeda, en la región del valle de Swat.

"Obama ordenó (al presidente pakistaní Asif) Zardari y a su Ejército que evitaran que las personas de Swat implementaran la sharia a través de matanzas, bombas y destrucción", precisó.

"Esto ha llevado al desplazamiento de cerca de un millón de musulmanes -ancianos, mujeres y niños- desde sus pueblos y hogares para convertirse en refugiados en carpas", agregó.

El Ejército pakistaní comenzó en abril a combatir a los talibanes en el valle de Swat, después de que una ofensiva en un distrito de 100 kilómetros al noroeste de la capital aumentara los temores de que el país nuclearmente armado pudiese caer en manos militantes.

"Que el pueblo estadounidense se prepare para seguir cosechando los frutos de lo que plantaron los jefes de la Casa Blanca en los próximos años y décadas", dijo Bin Laden.

En un acontecimiento separado el miércoles, la rama de Al Qaeda del norte de Africa dijo que había cumplido su amenaza de matar a un rehén británico que mantenía cautivo en el Sahara.

El experto de seguridad argelino Hamid Ghomrassa dijo que la red estaba diciendo a Obama que él "debe entender que Al Qaeda es una fuerza en la región que no puede ser ignorada".

El segundo al mando de al Qaeda, Ayman al-Zawahri, dijo en una grabación publicada en un sitio islámico el martes que los musulmanes ya habían recibido los "sangrientos mensajes" de Obama, que anunciaban la ofensiva del presidente estadounidense.

Obama eligió Egipto para cumplir su promesa de dar un discurso al mundo árabe, en el cual intentará disipar el resentimiento generado por el rol de Estados Unidos en Irak y Afganistán luego de los ataques de al Qaeda el 11 de septiembre en Nueva York y Washington. El mandatario llegó a Arabia Saudí el miércoles en la primera etapa de su viaje.

Cadena Global/Reuters