viernes, 5 de junio de 2009

Nada menos que el ochenta por ciento o más de la población rechaza el modelo comunista



El sindicalista de buen verbo miró a Croes y soltó una interrogante fulminante. De qué sirve estudiar en una universidad bolivariana si luego nuestros muchachos no encontrarán empresas estables donde trabajar. No es posible echar el país adelante sin contar con la iniciativa privada. Todo intento por subyugarla, además de inconstitucional, es proporcional al deterioro de la calidad de vida de la gente y principalmente de los más pobres. El Estado no puede lograr solo la "mayor suma de felicidad posible" duélale a quien le duela.

Por experiencia propia sabemos que el Estado es muy mal empresario y peor cuando sus arcas se vacían. Así no nos queda otra que lamentar los anuncios oficiales de reciente data que van preñados de malos augurios para la productividad nacional, léase para el PIB no petrolero. "Nacionalícese" dice el Presidente con orgullo y satisfacción populista, pero en realidad el anuncio tristemente pudiera leerse como "cahatarrícese". De un solo viaje en pocas semanas se ha cargado la mayor parte de las empresas de la costa oriental de Lago y a las industrias de Guayana. Todas se "BancoIndustrializarán" pasando a ser un barril sin fondo intervenido a puertas abiertas y sin dolientes.

Esta tozudez es sólo explicable por que la frustración obnubila. El modelo no cuja pero hay que seguir adelante a trocha y mocha en el ocaso de la luna de miel electoral. Pero el detalle está en que el mismísimo Seijas lo revela. Nada menos que el ochenta por ciento o más de la población rechaza el modelo comunista y valora ampliamente la propiedad privada. Más del setenta por ciento, es decir chavistas por montones, consideran que ser rico no es malo y desean progresar, tener posibilidades de vivir prósperamente.

Sencillamente la sociedad no se traga ese marxismo edulcorado, de allí que la conflictividad y el malestar poco a poco van erosionando el discurso populista al extremo que incluso sin un líder opositor duro y en carrera, casi el sesenta y cinco por ciento de los venezolanos considera que el Presidente debe irse en el 2012. Lo que no sabemos es que quedará para entonces, angustia pensar que será un país endeudado, sin industrias, sin instituciones y socialmente dividido. Vaya saldo para el gobierno más poderoso, largo y rico que hemos. Qué vaina con la revoluciones.


Juan Raffalli
El Universal






Popularidad de Hugo Chávez cae hasta 41%


Las acciones radicales comienzan a pasar factura al presidente de la República. Según la firma Hinterlaces, la popularidad del jefe del Estado se ubica en 41%, lo que representa un descenso de 11 puntos porcentuales desde que ganó el referendo del 15 de febrero.

El cambio del discurso emocional y humano por otro radical e ideologizante también afecta los niveles de confianza del presidente Chávez, al punto que 6 de cada 10 ciudadanos no confían en el jefe del Estado.

Existe además una contradicción ideológica entre las aspiraciones de los venezolanos y las propuesta del Presidente.

Según el estudio de Hinterlaces apenas 35% avala la imposición de un sistema socialista en el país, 83% está en desacuerdo con la idea que sugiere que ser rico es malo y 86% no cree que ser pobre sea bueno.

Además 68% desaprueba la expropiación de empresas y haciendas, mientras 63% considera que estas acciones amenazan a la propiedad privada.

"¿Con que tipo de propiedad está Ud. más de acuerdo? ¿Con la propiedad privada que apoyan los empresarios o con la propiedad colectiva que apoya el Presidente?". Apenas 27% de los venezolanos responde a esta afirmación decantándose por el modelo de propiedad colectivo, mientras 68% prefiere defender el concepto tradicional de propiedad privada.

Con relación a la descentralización, sólo 19% avala que la Asamblea Nacional transfiera las competencias de las gobernaciones al Ejecutivo nacional y 56% rechaza la designación de vicepresidentes regionales.

Para el estudio "Monitor Socio-Político" de Hinterlaces, correspondiente al segundo trimestre del año, se emplearon tres metodologías: Estudio cuantitativo, encuestas con bases de datos (telefonía fija y celular) y focus group


Eugenio Martínez
El Universal