miércoles, 24 de diciembre de 2008

Petróleo venezolano se cotiza a 27,10 dólares por barril


Caracas.- La canasta de crudos de Venezuela se cotizaba este martes en 27,10 dólares el barril, luego de haber llegado a un promedio de 130 dólares en julio pasado, indicó el presidente Hugo Chávez.

"Se trata de una caída estrepitosa (del precio), pero claro, también había subido demasiado", dijo Chávez en un acto transmitido por la radio y la televisión, reportó AFP.

La semana pasada, la canasta de crudos de Venezuela, compuesta en su mayor parte por petróleo pesado y extrapesado, cerró en un precio promedio de 32,14 dólares por barril.

El ministerio de Energía y Petróleo, que ofrece semanalmente la cotización del petróleo venezolano, anunció que dejará de ofrecer esa información hasta el próximo 9 de enero "debido a las festividades navideñas".

El gobierno venezolano calculó el precio del barril en 60 dólares para el presupuesto de 2009.

Preparado para hacer lo que tenga que hacer

El presidente también afirmó que su proceso político seguirá adelante independiente si el "petróleo llega a cero".

"(Así) el petróleo llegue a cero, la revolución seguirá adelante", dijo Chávez, durante un acto en el palacio presidencial, al desestimar el impacto que podría tener para Venezuela el descenso de más de 40 dólares que han sufrido los precios de crudo en los últimos meses, informó AP.

"Ya el petróleo ha estado en cero, y hemos salido adelante. En el paro golpista (diciembre de 2002), cuando nos sabotearon, recibimos cero por petróleo, y vean cómo salimos adelante", indicó el mandatario al asegurar que su gobierno está preparado para afrontar la crisis financiera mundial.

"Me estoy preparando para hacer lo que yo como presidente revolucionario y socialista debo hacer, con el apoyo de la gran mayoría del pueblo venezolano", agregó.

Venezuela mantiene una fuerte dependencia del petróleo debido a que financia cerca de la mitad de los ingresos del gobierno, y representa 94% de las entradas que recibe el país por exportaciones.


El Universal
http://www.eluniversal.com/2008/12/23/petro_ava_petroleo-venezolano_23A2175267.shtml


Sambil Candelaria está legal

El alcalde Jorge Rodríguez aseguró que actuarán apegados a la norma


Con el anuncio del presidente Hugo Chávez de expropiar el centro comercial Sambil-Candelaria, con un avance superior a 80% de la obra en aproximadamente 3 años, el Gobierno manifiesta su disposición de tomar control por primera vez de un activo comercial en el país.

Anteriormente esta gestión había decidido la expropiación de tierras y de pequeños y medianos centros de producción, pero este es el primer asomo oficial de posesionarse de bienes del sector terciario de la economía. La Cámara Venezolana de Centros Comerciales (Cavececo), presidida por Arnold Moreno, convocó a una reunión de emergencia de sus miembros para analizar la posición oficial.

Aseguró el empresario que el Sambil-Candelaria "está permisado legalmente y en regla" e indicó que "Ingeniería Municipal de la Alcaldía de Caracas emitió los permisos de construcción el 12 de agosto de 2005 y éstos fueron modificados en febrero y junio de 2008". Precisó que Constructora Sambil -propietaria del centro comercial- ideó un plan vial que fue comunicado a las autoridades municipales.

Si bien consideró que esta decisión gubernamental "no es plausible en estos momentos" propuso a Cavececo como intermediario o facilitador entre Constructora Sambil -representada por la familia Cohen- y la Alcaldía de Caracas. Y señaló que la obra, que actualmente emplea a 1.000 trabajadores, está paralizada desde este viernes y hasta la primera semana de enero, por vacaciones.

Sambil-Candelaria ha entregado locales a cerca de 250 pequeños y medianos empresarios, por vía de arrendamiento o de opción de compra, dijo. Y se tiene estimada la generación de 4.000 empleos directos y 6.000 indirectos una vez en funciones.

El alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, aseguró que actuarán apegados al "ordenamiento legal" y las autoridades decidirán el nuevo uso de la edificación con el "apoyo de la comunidad", garantizando que no vaya a ser una obra para congestionar esa zona de Caracas.

El presidente de Consecomercio, Nelson Maldonado, calificó la expropiación como "una patada por el trasero al capital privado que tanto ha invertido".

Incertidumbre
Tan pronto se coló la noticia, se dejaron ver las primeras reacciones de los dueños de los establecimientos: se acercaron al edificio donde se ubicarían sus negocios buscando orientación sobre la situación. Pero allí sólo encontraron al personal de seguridad, con desconocimiento total del asunto; por lo que fueron remitidos a la sede de la Constructora Sambil. Allí, se toparon con un papel pegado en la puerta que indica que no estaban laborando por vacaciones colectivas hasta el próximo 4 de enero, lo que vuelve más vago el futuro de los empresarios y hace imperiosa la necesidad de que el director de la Constructora, Alfredo Cohen, ofrezca sus consideraciones.

Para Yaritza Paredes, residente de Parque Caracas, el mall favorecería la seguridad y el desarrollo de Candelaria. "Hubiésemos dejado de ir a Chacao a hacer compras". Astrid Da Costa, miembro del consejo comunal del sector, asegura que desconocen las implicaciones del proyecto. "Se ha dicho mucho: quizás el Sambil revalorice los inmuebles, ¿pero dónde queda la calidad de vida de la gente?", se pregunta. Da Costa supo que incorporarían nuevos canales a las vías para no acentuar el tránsito ya precario... pero no sabe a qué precio, pues muchos árboles fueron talados y las esquinas de Teatro Caracas y Puente Anauco fueron cerradas en más de un mes debido a las obras.

Dice el arquitecto Marcos Negrón que la medida es "irresponsable", puesto que la estructura se aprobó durante la gestión de Freddy Bernal y Juan Barreto, la permisología necesaria para que fuese levantada. Recuerda el caso del Helicoide, concebido como centro comercial, donde después intentó crearse una sede del Ministerio del Ambiente y, luego, un cementerio. "Son edificios proyectados con un fin y al tratar convertirlos en otra cosa no funcionan, quedando en desuso", apunta.

La construcción fue iniciada a mediados de 2006 y pretendía estar lista este año, con un área de 26.000 m2, en los que se hallarían seis niveles con 273 locales comerciales y 22 de feria, diez salas de cine y un centro gastronómico, entre otros atractivos.


Mariela León
El Universal
http://www.eluniversal.com/2008/12/23/ccs_art_sambil-candelaria-es_1198797.shtml




Su majestad, Hugo I

Está buscando someter al país a su mando hasta la muerte, cual si fuese El Benemérito

"Nunca imaginé que lo entregarían así de fácil", comenta Hugo Chávez una vez como asume el gobierno de la República en 1999. Testigos del comentario los hay. Unos dentro, otros fuera de la revolución o en el ostracismo. ¡Y es que en verdad las revoluciones viven del azar y también se engullen a sus propios hijos, antes de cargar con sus enemigos!

Evoca éste una realidad aparente. Juzga a los demás, como aún lo hace, mirándose a sí, esperando se comporten como él lo haría. No se cree, pues, que la denostada IV República le haya reconocido, sin más, su victoria electoral.

Llega al poder, en efecto, con un árbitro de elecciones a quien no conoce, elegido por los partidos de Punto Fijo. No cuenta con la simpatía del Alto Mando Militar, salvo uno que otro de sus miembros, encubiertos, y de no pocos generales retirados quienes aprendieron la regla de los "camaleones" de la política vernácula: arrimarse a la mayoría y usufructuarla hasta que llegue otra.

Pero al gobierno de Rafael Caldera le interesa sostener a toda costa la regularidad democrática e institucional: es su obsesión. Aun así, en 1998, Chávez teme que por haber violentado a la ley ésta no lo ayude en el saldo. Repite, sí, para dar lástima y hacerse la víctima -en manía que no le abandona- que algunos miembros de la milicia intentan asesinarlo. Se trata de su propio fantasma.

José Vicente Rangel, entre tanto, haciéndose eco de la bellaquería del candidato o acaso participando de su trama imaginaria, le pregunta a sus entrevistados si el Gobierno aceptará al ex golpista, de ganar los comicios. Y la respuesta no se hace esperar. El Gobierno respalda a quien el CNE declare como ganador, pero se prepara para enfrentar a quien intente desconocer al árbitro. Esas son las instrucciones recibidas por los Ministros del Interior y de la Defensa.

A fin de cuentas Chávez gana en buena lid. Hasta Salas Römer lo acepta, aun presa de la rabia. La victoria la celebran los suyos y los medios de comunicación, los perseguidos de ahora. La clase media y el empresariado hacen propio el éxito del ex golpista y la embajada norteamericana está de plácemes. Tanto que le otorga una visa diplomática al ex golpista una vez electo.

Esa es la historia y el mismo Chávez aún no se la cree.

El espíritu de atorrante y la desfachatez, empero, no le faltan. De la euforia salta al paroxismo en línea inversa al comportamiento de un Barack Obama, presidente electo de Estados Unidos.

Apenas se ve ungido como gobernante abandona presuroso el modesto apartamento que le prestaran en Caracas unos amigos. No les da las gracias. Y a través de sus ordenanzas -los de siempre, los venidos del cuartel- intima a sus financistas de la oligarquía para que le digan cuánto les debe. ¡Y es que cree bien, aquí sí y desde ya, que se sacó la lotería! Se comporta con la altivez de los boxeadores sobrados, venidos del albañal y quienes, por un golpe de la suerte, se hacen millonarios sin prestarle las espaldas al sol.

En paralelo a su discurso de pícaro, de quejoso de los oropeles que rodearan a los gobiernos anteriores, luego de ofrecer a La Casona para escuela reclama para sí, sin haber jurado como gobernante, la entrega de un primer palacio, La Viñeta. Y allí se muda junto a su clan familiar, el viejo y el nuevo, y desde allí liba y prueba las exquisiteces que a diario le proveen y paga con dineros públicos su novel Casa Militar. La celebración dionisíaca no conocerá de fronteras.

No hay moderación alguna en el otrora descamisado, hijo de Sabaneta, pues no asimila haberse hecho del poder en buena lid y sin resistencias. Exulta tanto de incredulidad que, fatalmente y desde aquel día, se desprende de lo real y toma la senda de Bárbula. Tanto que, antes de colocar sus posaderas en la Casona de Misia Jacinta, tiene un arrojo propio de su nueva circunstancia. Pide que la banda tricolor presidencial se la confeccionen los artesanos de la Casa Real española. Nada menos.

De no creerse, al rompe, en un tris, luego se cree y cree ser ahora el "todo": quiere que cada venezolano se funda en él hasta diluirse en su persona. No se juzga digno, por lo mismo, de un modesto tafetán de colores bordado por las manos de unas humildes monjas venezolanas.

El recuerdo se impone hoy, pues no pocos andan sorprendidos y hasta preocupados por los desvaríos recientes de este "pequeño caporal", suerte de Cipriano Castro redivivo, que se hizo del país hace una década y busca someterlo a su mando hasta la muerte, cual si fuese, que no lo es, una réplica de El Benemérito. ¡Y es que desde 1999 creyó haberse encontrado una corona y de allí que arguya, al pedir que lo reelijan, no estar haciendo nada distinto de cuanto hacen el monarca español y la mismísima reina de Inglaterra!


Asdrúbal Aguiar

El Universal

http://www.eluniversal.com/2008/12/23/opi_art_su-majestad,-hugo-i_1192492.shtml