lunes, 15 de diciembre de 2008

Movimiento estudiantil inicia mañana acciones en contra de la enmienda

El movimiento estudiantil, caracterizado por defender los derechos humanos de los venezolanos, ya afinan sus estrategias de trabajo para salir al frente de la batalla en contra de la enmienda constitucional que busca la reelección indefinida del Presidente de la República. Será a partir de mañana cuando los estudiantes inicien las diferentes actividades de las calles en todo el país, informó a La Verdad Freddy Guevara, dirigente juvenil de Un Nuevo Tiempo.

La Verdad




En América Latina ni los dictadores han logrado mandato indefinido

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Las constituciones americanas establecen límites a la reelección

-La propuesta de Hugo Chávez es inédita en el continente
-Aprovechando la debilidad institucional, varios mandatarios han abierto el camino para su continuidad


El tema de la reelección ha estado en la palestra latinoamericana. En general, todos los países del continente ha mantenido la figura de la continuidad presidencial, con tendencia a que los mandatarios puedan optar a un segundo mandato. Pero hasta ahí. Sin embargo, el presidente Hugo Chávez añadió un elemento novedoso en esta parte del planeta. En su propuesta de enmienda al artículo 230 de la Constitución elimina el enunciado de que la reelección sea "de inmediato y por una sola vez, para un nuevo período", lo que abre la posibilidad para que pueda postularse cuantas veces lo desee.

Iván Briscoe, investigador de la Fundación para las Relaciones Internacionales de España, aclara que la reelección presidencial no coarta, en principio, las libertades democráticas porque desde el primer día de mandato se establece un límite de tiempo. "América Latina se ha caracterizado por ser presidencialista, carente de instituciones que mantengan el equilibrio de poderes; y esa debilidad pone en jaque la democracia", explica.

Añade que el desgaste de los partidos políticos tradicionales, el colapso judicial y la incapacidad del Estado, son detonantes para que la ciudadanía siga a figuras carismáticas.

Justamente por el hecho de que hay muchos líderes carismáticos en el poder en América Latina, el internacionalista Edmundo González explica que esté en boga la tendencia a la reelección.

"Uribe está optando a un tercer mandato, Menem lo hizo en su momento. Aunque pareciera que la reelección es una tendencia de los gobiernos de izquierda que han surgido últimamente, no es así. La necesidad de perpetuarse en el poder opera tanto para los de derecha como para los de izquierda. Son dirigentes demasiado carismáticos que por su gracia y altos niveles de popularidad se engolosinan con el poder y asumen la figura del caudillo", explica.

Si se mira hacia atrás, la década de los noventa fue un buen referente. Hasta la llegada de Chávez al poder y con la Asamblea Nacional Constituyente de 1999, nunca antes en Venezuela, ni siquiera en la época de Juan Vicente Gómez, que en 35 años hizo 7 enmiendas, se había propuesto esa figura.

Casi simultáneamente, en Argentina, Carlos Menem intentó optar a un tercer mandato en 1999. Aunque no lo logró, dejó tras de sí secuelas, como el excesivo gasto público para impulsar su petición.

Un año antes, el Congreso peruano, dominado por el oficialismo, permitió que el entonces presidente Alberto Fujimori, se presentara como candidato para un tercer mandato en 2000, en unas elecciones donde resultó ganador.

En el contexto actual, asegura Briscoe, el carácter sempiterno de un presidente en América Latina representa un peligro, debido a que afianza el autoritarismo. Pone como ejemplo los casos de Venezuela y Colombia: "¿Por qué Chávez y Uribe no han preparado a un sucesor? Ambos tienen un proyecto político; pero utilizarlo como pretexto demuestra que el fin último es acaparar el poder".

Casos actuales.
En 12 países latinoamericanos, incluyendo Venezuela, se permite la reelección presidencial, pero sólo por un período. Guatemala, Honduras, Nicaragua, Paraguay y México, que la eliminó en 1933, no la establecen en sus constituciones.

El presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, es el mandatario de la región con más continuidad en el poder. Fue electo por primera vez en 1996, cuando regía la Constitución de 1994, que establecía la reelección por un período de cuatro años. No obstante, con la aprobación del nuevo texto fundamental en 2002, se estableció un ejercicio presidencial de cuatro años con la posibilidad de reelección inmediata, lo que le permitió reelegirse en 2004 y tomar posesión nuevamente este año.

En Colombia, el Partido de la U presentó en 2007 una propuesta de segunda reelección del presidente Álvaro Uribe.

"Hemos palpado el sentir popular de la gente, lo que piensan las personas en todas las regiones del país, y vemos que hay ánimo para reelegirlo", argumentó en aquel entonces el secretario general de la agrupación política, Luis Guillermo Giraldo.

Este mes el Congreso frenó la posibilidad de que Uribe opte por un tercer mandato en 2010, aunque dio el visto para su candidatura en 2014.

En el caso venezolano, Chávez aseveró el 3 de diciembre: "No es que yo sea un hombre indispensable para un pueblo, sólo que hay momentos para la vida de un pueblo y en este momento histórico, a mí me cuesta decirlo, pero la presencia del líder de la revolución es indispensable".

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, se anotó su cuarta victoria con el referéndum que aprobó una nueva Carta Magna redactada por una Asamblea Constituyente de mayoría oficialistas y que estipula la reelección inmediata.

En Bolivia, para que el Congreso aprobara la convocatoria a referéndum para la nueva Constitución el 25 de enero, Evo Morales aceptó la reelección por una sola gestión; es decir, que el actual período constitucional se cuente y sólo sea posible su reelección por otros cinco años.

Rechazo.
Hay otros jefes de Estados que han rechazado la idea de permanecer en el poder. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que cuenta con un gran apoyo popular y una sólida imagen internacional; y el de Uruguay, Tabaré Vázquez, han descartado emprender cambios constitucionales para garantizar la prolongación de sus períodos.

En el caso de Lula, integrantes del Partido de los Trabajadores impulsaron el debate, sin lograr resultados tangibles.

Algo similar ocurrió con Ricardo Lagos en Chile, que dejó el gobierno en 2006 con una popularidad de 75%.

Briscoe concluye que establecer la reelección no es un factor que obstruya la democracia. "Mantener la independencia de poderes y evitar transformaciones constitucionales garantizará la legitimidad de la reelección", acotó.

El Nacional

1 comentario:

Juan Francisco Bolaños T. dijo...

Comparto muchos puntos de vista con ustedes. Ahora que en Ecuador se está empezando a vivir algo similar a lo que ocurre en Venezuela, muchos hemos empezado a luchar por la libertad.

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