miércoles, 2 de septiembre de 2009

Un fantoche en Bariloche


Ya se han publicado muchos artículos comentando lo que ocurrió en Bariloche el viernes pasado. Aun así no quiero dejar de ofrecer mi propia evaluación de ese cónclave.

El objetivo que perseguían sus promotores con ese cónclave era condenar al presidente Uribe por el acuerdo militar suscrito con Estados Unidos porque, según el teniente coronel presidente, genera una amenaza para Venezuela. Sin embargo, lo que en definitiva preocupa al mandante venezolano es que el apoyo norteamericano a los esfuerzos del gobierno colombiano para combatir la narco-guerrilla terrorista inevitablemente erigirá un muro infranqueable a la dimensión expansionista del proyecto político del comunismo del siglo XXI.

Adelantándose a los acontecimientos, pocos días antes de la reunión de Bariloche el gerifalte venezolano impartió instrucciones a su ministra de Información para de que hiciera todo lo necesario a fin de que sus "mensajes y planteamientos" se difundan en Colombia y de la manera más descarada anunció que utilizará "amigos y aliados en Colombia, que son muchos para que su 'pensamiento' llegue al pueblo colombiano".

También los presidentes "albinos" se proponían utilizar la tribuna de UNASUR para descargar con toda fuerza la retórica antinorteamericana y poner al presidente Uribe entre la espada y la pared.

Lo cierto es que el teniente coronel presidente y sus títeres se quedaron "con los crespos hechos". El presidente Lula, padre creador de UNASUR, en su afán de preservar la respetabilidad de la organización, se coordinó previamente con los gobiernos de Argentina, Chile y Uruguay para evitar que bajo la presidencia pro-témpore de Rafael Correa la reunión degenerara en una pelotera y el documento final de la cumbre fuera un documento lleno de invectivas y acusaciones sin fundamento. Esto explica el tono moderado y conciliador de las intervenciones de esos mandatarios. También explica que no obstante la agresividad de los discursos de los albinos y las réplicas firmes y contundentes del presidente Uribe, el lenguaje del documento final es notoriamente prudente y no menciona por su nombre a ningún país en particular. Esto, de por sí, constituye una gran derrota para el teniente coronel presidente y sus acólitos, que querían incorporar en el documento expresiones de condena contra Colombia y Estados Unidos.

El tono cauteloso del documento raya en la ambigüedad. Por ejemplo, el párrafo 3, el más importante porque es el único que contiene una referencia velada al tema del acuerdo militar colombo-norteamericano, es susceptible de ser interpretado en dos sentidos. Allí se dice que UNASUR reafirma "que la presencia de fuerzas militares extranjeras no puede… amenazar la soberanía e integridad de cualquier nación sudamericana". La frase "no puede... amenazar" puede ser leída en sentido positivo o negativo. En sentido afirmativo constituye una aserción, una aseveración de que la presencia militar extranjera constituye una amenaza. Pero en su sentido negativo constituye una denegación, un mentís, de que la presencia militar extranjera configure una amenaza.

Dentro de su lenguaje prudente el documento asesta un merecido porrazo al inquilino de Miraflores cuando decide "instruir al Consejo Sudamericano de Defensa" para que "realice una verificación en las fronteras". No dice cuáles, pero es evidente que esa decisión tiene que ver con las denuncias del presidente Uribe acerca de la porosidad de la frontera venezolano-colombiana y el uso de nuestro territorio como santuario por los guerrilleros colombianos con la connivencia de las autoridades venezolanas.

Al parecer la única carta que llevó el mandante venezolano para jugar en Bariloche fue la del documento "Estrategia Sudamericana. Libro Blanco. Comando de Movilidad Aérea", que, según él, constituye una prueba que el acuerdo militar colombo-norteamericano es parte de una estrategia global de dominación de los Estados Unidos y contempla el uso de aviones espías sobre el territorio de los países vecinos. Esto no es sino una repetición de lo que ocurrió en 1995 con el famoso "Plan Balboa" que supuestamente era un plan de Estados Unidos y otros países (España y Austria entre ellos) para invadir a Venezuela y apoderarse de su riqueza petrolera. En aquella oportunidad el mandante de Miraflores aseguró tener en su poder pruebas documentales confidenciales de ello. Al final resultó que sólo se trataba de un juego de guerra, una simulación de una operación militar del Estado Mayor Conjunto de España en la cual incluso participó un oficial venezolano.

El "Libro Blanco" que con tanta alharaca enarbola el fantoche venezolano es un documento que le proporcionó la señora Eva Golinger, la ciudadana venezolano-norteamericana que se ha revelado como una ardiente y servil compinche suya. Cualquiera lo puede leer en Internet:

ttp://www.scribd.com/doc/18064521/Global-en-Route-Strategy. El propio presidente Uribe desenmascaró la naturaleza de ese documento cuando dijo "El documento leído por el mandatario venezolano… es una propuesta pública de un grupo académico, que no ha sido adaptada por el Estado norteamericano" y agregó que la fuerza armada venezolana también ha desarrollado un juego de guerra, el "Plan Guaicaipuro" en el cual el enemigo a combatir es Colombia.

El teniente coronel presidente cree que los demás somos tarados, idiotas y aceptamos gato por liebre. Me parece bien que la Cumbre le haya pedido al Consejo Sudamericano de Defensa que analice el texto de ese documento. Estaremos pendientes del resultado de ese análisis que ineluctablemente dejará en ridículo al fantoche de Bariloche.

Luego de la derrota sufrida en Bariloche el fantoche comienza a hablar de "enfriamiento gradual" de las relaciones con Colombia. Ojalá ese enfriamiento no baje la temperatura hasta el nivel de congelamiento, que es tan dañino como el rojo vivo en que han estado estas últimas semanas.

Adolfo R. Taylhardat
El Universal




Oposición destierra el miedo y prohibe olvidar a perseguidos
G.Nazi, el brazo represor del régimen chavista


Reiteran el llamado a marchar el próximo sábado por el derecho a protestar en la calle


Marchar hasta la Fiscalía General de la República en respaldo a los presos políticos, los perseguidos y los exiliados, así como también en rechazo a la Ley Orgánica de Educación, al cierre de 34 estaciones y a los intentos gubernamentales de impedir la protesta callejera fue el llamado que hizo ayer la Mesa Unitaria de la oposición en una rueda de prensa.

"La respuesta a esta suspensión de garantías, a las declaraciones de la Fiscal General de la República, que amenaza con criminalizar el derecho a la protesta; al antejucio de mérito contra el gobernador César Pérez Vivas, a la privación ilegítima de Richard Blanco y los trabajadores de la Alcaldía Metropolitana (...) la verán el sábado: Un pueblo marchando, porque frente a la represión la respuesta es trabajar y luchar con coraje", afirmó el alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma.

Para el mandatario caraqueño es evidente que en el país se aplica el "terrorismo de Estado" con la intención de intimidar a los ciudadanos y provocar a los líderes de la oposición.

Prueba de esto es que en Venezuela hay 500 personas detenidas por manifestar, 250 de estas lesionadas en las protestas; 40 presos políticos; más de 100 imputados; 200 dirigentes agrarios asesinados, según el grupo Jirajara; 150 trabajadores con expedientes abiertos; 120 estudiantes investigados por protestar el cese de transmisiones en señal abierta de RCTV; y 1.507 agricultores en libertad condicional por reclamar, enumeró.

"Hablamos de un fusilamiento judicial que no se perfeccionó el pasado sábado, sino que desde hace muchos años el Gobierno viene usando la fuerza pública para reprimir, reducir, enviar a prisión o al exilio y el destierro a decenas de venezolanos", aseguró.

El dirigente de Alianza al Bravo Pueblo (ABP) se refirió, particularmente, al antemérito de juicio que el presidente Hugo Chávez solicitó en contra del gobernador del Táchira, César Pérez Vivas, en el encuentro que sostuvo el pasado domingo con los corresponsales internacionales. Al respecto, Ledezma informó que hoy la Mesa Unitaria hará un acto en solidaridad con el mandatario tachirense.

Con relación a la movilización convocada en todo el mundo para el próximo viernes en contra del jefe de Estado, aclaró que la misma no ha sido promovida por la oposición venezolana, sino que es una propuesta que surgió en las redes sociales Facebook y Twitter. "Milagros Ramírez y Noel Alejandro Leal son los promotores de esta marcha en Venezuela, ellos están invitando a concentrarse frente a Parque Cristal el próximo viernes 4", indicó.

Sin miedo En su intervención, el secretario general de Acción Democrática, Henry Ramos Allup, invitó a no desesperar por lo demoradas que han sido las respuestas de distintos órganos internacionales a las denuncias que se hacen en contra del Gobierno.

"La diplomacia tiene su camino, los organismos internacionales tienen su manera de proceder y en Venezuela recurriremos sistemáticamente a esas instancias que son canales regulares, oficiales y de valía para hacer valer nuestros derechos constitucionales", aseveró.

Ramos Allup señaló que, además de enviar comunicados a la Organización de Estados Americanos (OEA), han contactado a dirigentes políticos de varios países así como a la directiva de la Internacional Socialista (IS) para informarles sobre la detención de Blanco, quien es el único presidente de un partido político legal, miembro de la IS, que se encuentra en prisión por "haber salvado de la irritación de la gente a un funcionario de la policía".

"Que se atrevan a meternos presos, no sólo a los 25 jefes de los partidos políticos y organizaciones civiles que vamos a encabezar esa marcha, sino a los centenares que le dirán al Gobierno que va a terminar pronto democráticamente. Para nosotros están prohibidas dos cosas: Tener miedo y prohibido olvidar, olvidarnos de nuestros presos y de lo que se le está haciendo a Venezuela", dijo.

Rebeca Fernández

EL UNIVERSAL