miércoles, 16 de septiembre de 2009

FCU rechazó presencia de tanquetas y efectivos militares en adyacencias de la universidad


El presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela (FCU-UCV), Ricardo Sánchez, rechazó la presencia de efectivos militares armados y tanquetas a las afueras de la universidad.

Con respecto a las tanquetas, señaló "son vehículos para la guerra". Dijo que la presencia de este tipo de vehículos "amedrenta y perturba la paz" de los estudiantes universitarios.
"Hoy creemos que este tipo de situación genera alteración del orden público y de la paz. Nosotros queremos que estos vehículos deberían cuidar las barriadas y el pueblo venezolano".

Sánchez expresó que la universidad era una "zona educativa" y "para el pensamiento libre"

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Chávez y sus amigos del bajo fondo


El semanario londinense The Economist analiza la estrategia de Hugo Chávez de “crear problemas para los Estados Unidos en muchos lugares al mismo tiempo” creando alianzas con amigos del “bajo fondo” mundial como Libia, Siria Bielorrusia o Irán, y llama a que aunque “esto parece exagerado” tal vez el mundo debe comenzar a tomarlo un poco más en serio y verlo como una amenaza real a la estabilidad mundial.


Así dice The Economist, con traducción de ND:

La política exterior de Venezuela

Hugo Chávez sueña con forjar un nuevo orden mundial

Amigos del Bajo Fondo

Las montañas y las selvas de América del Sur no son un terreno ideal para la guerra de tanques. Así que es difícil prever lo que el presidente papel de Venezuela, Hugo Chávez, tiene en mente para las decenas de tanques rusos en la última lista de sus compras militares. El objetivo estratégico de una reciente gira que lo llevó a algunos de los regímenes menos saludables del mundo es, sin embargo, más fácil de discernir. Además, llevó al Departamento de Estado de Estados Unidos a dar aviso el lunes 14 de septiembre de “un desafío grave a la estabilidad” en la región.

El líder cada vez más autocrático de Venezuela regresó el viernes de un viaje que le llevó a Libia, Irán, Argelia, Siria, Turkmenistán, Bielorrusia y Rusia, aunque también encontró tiempo para visitar España y el Festival de Cine de Venecia. En su paseo fue condecorado por el líder de Libia, Muammar Gadafi, y abrazado por Aleksandr Lukashenko, Presidente de Belarus.

Aparte de examinar armas y petróleo con los rusos, también generó condena al invitar al presidente paria de Sudán, Omar al-Bashir, a Caracas, y despreocupadamente anunció un acuerdo de cooperación nuclear con Mahmoud Ahmadinejad, presidente de Irán. Desde que esta última revelación se publicó en Le Figaro, un periódico francés, llevó al Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia a emitir un recordatorio brusco de la resolución 1737 del Consejo de Seguridad de la ONU. Esta prohíbe explícitamente la exportación por parte de Irán de material de su controvertido programa nuclear, que el señor Chávez apoya.

El viaje hizo mucho para reforzar la bien ganada reputación de Chávez por declaraciones escandalosas. Pero hay un método a su locura. La sección de política extranjera de “Primer Plan Socialista de Venezuela, 2007-2013″ (apodado el “Proyecto Nacional Simón Bolívar”) le asigna a una “alianza política integral” con Irán, Siria, Belarús y Rusia, la más alta prioridad fuera de América Latina y el Caribe. La razón de esta mezcolanza curiosa de alianzas es el “interés común anti-imperialista” de esos cinco países, los imperialistas en cuestión siendo los Estados Unidos.

Entre los objetivos del plan está el fortalecimiento de la defensa nacional y la soberanía. No sólo los tanques, sino también sofisticados sistemas anti-aéreos constituyen la orden de compra a Rusia. Chávez, un ex teniente coronel del ejército de Venezuela, dice que estas armas harán “muy difícil que aeronaves extranjeras vengan a bombardearnos”. Habiendo ya gastado por lo menos 4,4 mil millones de dólares en armas rusas, se ha asegurado un crédito de 2,2 mil millones dólares adicionales de línea de crédito de ese país para prodigarse más aquipamiento militar. Tres submarinos están entre otras posibles compras, según dicen informes de prensa.

En la búsqueda de su objetivo de “romper la hegemonía imperialista de América del Norte”, el presidente venezolano ha desplegado en su totalidad su mayor activo: las reservas de petróleo del país. Así, a Irán le prometió 20.000 barriles de gasolina por día, en desafio de posibles sanciones por Estados Unidos y pese a los problemas actuales de Venezuela en el suministro de sus propios mercados de combustible. El consorcio nacional de petróleo de Rusia también se le asignó un pedazo de la Faja de petróleo pesado del Orinoco.

Más cerca de casa, los planes estratégicos de Chávez se han despejado un poco. Hasta el momento ha fracasado en su búsqueda de admisión en el bloque comercial Mercosur. ALBA, la alianza de gobiernos afines, perdió un miembro después de un golpe de Estado en Honduras hace poco más de seis semanas. Y él ha fracasado en lograr una condena regional a la decisión de Colombia de permitir que las tropas estadounidenses se despleguen en siete bases militares en el país.

Sin desanimarse, él continúa persiguiendo “un mayor liderazgo mundial”. Si la atención es lo que está buscando, por fin parece haberla conseguido. La semana pasada, Robert Morgenthau, un veterano abogado de distrito de Nueva York, advirtió que la alianza de Venezuela con Irán es una amenaza para los intereses norteamericanos. Las cuentas bancarias en Andorra que supuestamente pertenecen a individuos cercanos a Chávez se han congelado, presuntamente a causa de las sospechas del Departamento del Tesoro estadounidense de vínculos con el terrorismo.

Chávez está decidido a jugar en las grandes ligas. Su cálculo declarado es que al ayudar a crear problemas para los Estados Unidos en muchos lugares al mismo tiempo, puede provocar el colapso del “imperio”. Los regímenes que él está tan asiduamente cultivando son, por esta razón, el núcleo de un nuevo orden mundial. Aunque esto parece exagerado tal vez el mundo debe comenzar a tomarlo un poco más en serio.


http://www.noticierodigital.com/?p=51456




La LOE y la libertad de expresión

Entraron en vigencia dispositivos que consagran un conjunto de infracciones mediáticas

Las dos previsiones más largas de la Ley Orgánica de Educación están contenidas en el artículo 6 y en las disposiciones transitorias. La primera tiene que ver con todo lo que el Estado, a través de los órganos que tienen competencia en materia educativa -léase el Gobierno- garantiza, regula, supervisa, controla, planifica, coordina, integra, promueve, facilita y ejecuta. Es la expresión más acabada del Estado omnipresente u omnipotente, más que del denominado Estado docente. Y, en las normas transitorias -únicas destinadas a durar para siempre y de plena aplicación- se establece un régimen sancionatorio, en especial, dirigido a los directores de los colegios privados y al personal docente, en general, mal pagado y amenazado.

Ahora bien, una de las disposiciones del régimen sancionatorio, tiene como destinatarios a quienes dirigen los medios de comunicación social y están obligados a colaborar con la tarea educativa, lo que es plausible.

Pero, lo que no puede aceptarse tiene que ver con las amplísimas causales que pueden dar lugar a sanciones y con la ausencia de todo procedimiento o de garantías para la imposición de éstas.

Cuando se trata de aplicar sanciones o de restringir derechos, las infracciones deben estar perfectamente determinadas, las conductas o comportamientos no pueden ser vagos o genéricos y resulta imprescindible, porque así lo ordena la Constitución (art. 49), debe respetarse el debido proceso que impone, entre otras cosas, respeto absoluto al derecho a la defensa y a la presunción de inocencia. Del debido proceso, por lo demás, no puede prescindirse, ni siquiera en estados de excepción ( art. 337).

Suspensión
Ahora bien, los supuestos o formas de comunicación social que pueden dar lugar a la "suspensión de la actividad o publicación" se "concretan", entre otros, en la "incitación al odio", a la "agresividad", a la "indisciplina", a los atentados contra "los sanos valores del pueblo venezolano" y a los atentados contra "la salud mental y física de la población". Y la sanción no es otra que la "suspensión inmediata" de la actividad o publicación, a solicitud del órgano rector de la educación. Sin duda, esto es inaceptable, desde todo punto de vista, sin que quepa argumentar que ello estaba previsto en la ley de educación de 1980, lo que no es argumento valedero ya que se trata de normas preconstitucionales; pero, tampoco es cierto, ya que se añadió -nada menos- que los atentados a la salud física y mental de la población y lo relativo a la suspensión inmediata de la actividad o comunicación, que no figuraba en aquel texto.

Sencillamente, con esta norma, han entrado en vigencia dispositivos que consagran un conjunto de infracciones mediáticas que prohibirán, sin el debido proceso, cualquier forma de comunicación social contraria a los intereses de quien ejerce el poder, todo ello librado a la más absoluta discrecionalidad, sin derecho a la defensa, y sin perjuicio de otras sanciones previstas en el ordenamiento jurídico venezolano.


Alberto Artega Sánchez

El Universal