jueves, 27 de agosto de 2009

PM reprimió marcha y Cicpc detuvo al Prefecto de Caracas. Otros 11 trabajadores serán presentados hoy ante el Ministerio Público



Por presunta agresión a un funcionario policial, Richard Blanco, prefecto de Caracas, fue detenido por 30 efectivos del Cicpc en la planta baja del Centro Latino, a la salida de su despacho, informó Helen Fernández, directora de Desarrollo Social de la Alcaldía Metropolitana.

La detención fue hecha por orden de la juez 37 de Control, Leydis Azuaje Toledo, por la presunta comisión de los delitos de lesiones graves e instigación a delinquir, en perjuicio de Jonathan Bermúdez, quien al parecer es un funcionario policial que estuvo infiltrado en la marcha del sábado en rechazo a la Ley Orgánica de Educación.

"Salía de su oficina en el piso 19 y al pasar la puerta de vidrio de la planta baja lo agarraron 30 funcionarios policiales con armas largas. Richard intentó entrar y lo esposaron. Preguntó los cargos", resaltó Fernández, quien se encontraba en el lugar.

En principio, Blanco fue trasladado a la División de Captura del Cicpc, donde permaneció hasta las 10:00 p.m., cuando fue llevado hasta la sede de la Brigada de Acciones Especiales de este cuerpo policial, ubicada en San Agustín.

Su abogado, Negar Granados, espera que el prefecto sea presentado hoy ante el Tribunal 37 de Control, "para salvaguardar sus derechos que ya fueron vulnerados (...) Fue sacado a empujones, golpeado al momento de la detención".

Por su parte, el secretario de Seguridad Ciudadana de la Alcaldía Mayor, Ángel Rangel, aseguró que durante la marcha del sábado, el prefecto lo que hizo fue defender a Bermúdez de un grupo de personas "exaltadas" que quisieron agredirlo cuando se percataron de que era un policía infiltrado.

Mientras, el subdirector del Cicpc, Luis Fernández, dijo a VTV que no se descartan nuevas detenciones por este caso.

PM reprime y detiene Seis horas antes de su detención, Blanco había participado en una marcha promovida por trabajadores de la Alcaldía Mayor para ir al Tribunal Supremo a introducir un amparo, porque consideran que la Ley de Régimen Municipal a dos niveles atenta contra su estabilidad laboral.

Los empleados salieron desde la avenida Urdaneta y al llegar a la Panteón ya había un cordón de seguridad de la GN y la PM. "Nos atacaron, no hubo diálogo. Ni una comisión pudo llegar al TSJ a presentar el documento. Lanzaron bombas y agua desde que nos vieron", dijo Héctor Urguellez, director de Finanzas.

David Pérez Hansen, director de Comunicaciones, fue detenido por un PM mientras le reclamaba por los atropellos. "Me detuvieron en una moto por pedirles una explicación por las atrocidades. Al poco rato me soltaron, pero cambiaron la orden para apresarme de nuevo. Me ruletearon y me liberaron en San Bernardino. Fue como un secuestro express", señaló.

Otros 11 trabajadores fueron detenidos: Carlos Lozada, Abello Álvarez, Omar Rodríguez, Gustavo Aponte, Gerardo González, Xisto Gómez, Jaer Pulido, Yumar Figueroa, Alexander Ronald, Viña Figueroa y Lixido Solarte.

La Fiscalía informó que en las próximas horas María Fuentes, fiscal 72° nacional y su auxiliar, Israel Pérez, los presentará y les imputará por la presunta comisión de delitos tipificados en el Código Penal.

El alcalde Antonio Ledezma rechazó, desde Argentina, la acción violenta en contra del personal.

Briamel González Jorge Hernández

EL UNIVERSAL



Chávez está nocaut


El otrora líder intergaláctico está huérfano de pueblo. Las últimas muestras de adhesión a sus desequilibradas propuestas son una demostración palpable de que su inmenso apoyo popular se esfuma entre bocanadas de rabietas y sueños delirantes.

Venezuela protesta por los cuatros costados. La represión gubernamental no puede detener el creciente descontento popular, que busca respuestas de una administración corrupta y podrida. Ya ni siquiera aquellos que obligados por el hambre, tienen que disfrazarse de rojos aceptan todos los desvaríos de Hugo Chávez.

El estruendoso fracaso del programa de las patrullas, indica que tendrán que volverle a mentir al país cuando tengan que suministrar alguna cifra. En la clasificación de este instrumento organizativo del PSUV, reina la incertidumbre y la improvisación; imagínense que en un Municipio del estado Táchira, colocaron como coordinador de un grupo de patrullas a un ciudadano que tiene cuatro años muerto. Inclusive el hombre aparecía abriendo debates y haciendo proposiciones, llegó a varias instancias de responsabilidad hasta que un buen día una secretaria se percató del terrible error. Seguramente este personaje fantasmagórico participó desde el más allá, en los últimos eventos electorales. Ante la pobrísima respuesta popular, optaron por rellenar espacios con cuanto ciudadano aparezca en alguna solicitud de crédito, empleo o trámite burocrático; de allí toman sus datos y arman la estructura organizativa. Ejemplo de la soledad que acompaña al renqueante proceso pseudo revolucionario.

Los últimos acontecimientos han desnudado al rey. Venezuela protesta de variada forma y en diferentes escenarios. El gobierno totalitario sólo tiene como antídoto la persecución y el chantaje. Frente a la presencia masiva de un pueblo decidido a demostrar que está construido de rocosa formación democrática, surge el enajenante rictus de la bomba lacrimógena; ella representa la violación sistemática del Estado de Derecho, que apuesta a la permanente embestida contra quien piensa distinto. Vemos a los policías agrediendo estudiantes, acorralando amas de casa y hasta arrinconando a nuestros venerables ancianos. No soportan que un pueblo los desenmascare, que aquellos que un día colocaron a Hugo Chávez en el pedestal supremo de la república, ahora quieran destronarlo de cualquier manera.

La enorme manifestación popular del pasado sábado 22 de agosto, que hizo que las calles de Caracas se hicieran muchedumbre, demostró que los sectores democráticos cuentan con un respaldo mayoritario. Miles de personas se sumaban como hormigas en aquella expresión multicolor de civilidad. Nadie puede imponernos una forma única de entender los acontecimientos sociales.
Paralelamente, en el centro de Caracas, una pírrica y bucólica manifestación de apoyo al gobierno del magnate de Miraflores, no pudo llenar dos cuadras. A pesar de las presiones que realizaron a los empleados públicos, y las promesas de regalar bolsas de comida, no alcanzaron a realizar un acto medianamente decente.

En el ring, Hugo Chávez parece golpeado. Ya no danza como una mariposa y pica como una abeja; sus golpes son una andanada de acciones que no conectan al oponente. Las piernas pierden su vigor con el transcurrir de los años. Solo le queda la fanfarronería de llamarse campeón, mientras sus presurosos adulantes les lustran las botas descosidas por el tiempo.

Tiene una cara de nocaut fulminante. Muchos de sus amigos le apuestan en contra. Quizás uno de los pocos que le acompaña en su desiderátum, es Fidel Castro. Solamente que aquél, está muy ocupado preparando maletas para la suite presidencial de la quinta paila del infierno.

Ahora está huérfano de pueblo. La soledad comienza a dinamitar las bases del socialismo del siglo XXI. El referí prepara el conteo de protección.


Alexander Cambero

El Universal