martes, 27 de octubre de 2009

La noche de las cavernas. La crisis energética es consecuencia de la irresponsabilidad de Chávez



El pasado nos alcanza, volvemos al siglo XIX y casi no nos damos cuenta de ese veloz viaje a través del tiempo en que nos ha embarcado el decimonónico mortal que nos mandonea, obsesionado por llevarnos a la edad de piedra y convertirnos, como ya lo es él, en hombres de las cavernas. Así, en pleno tercer milenio un país rico en recursos naturales y fuentes de energía se dispone a sufrir un racionamiento crónico de energía y de agua corriente por la supresión parcial de dos servicios básicos que recibía la gran mayoría de los venezolanos como derechos irrenunciables e irreversibles.

La culpa como siempre es de los ricos, de los dueños de los centros comerciales, de los tecnócratas y de los derrochadores consumidores porque, según el Presidente y su nuevo acólito, el flamante ministro de (falta de) Energía, existe una "conspiración energética", una "suerte de paramilitarismo energético" que demanda la aprobación de una ley que "impida "la transferencia de información. Como si el "secreto informativo" o el fárrago legislativo de los diputados más sumisos del mundo fuese la causa de los apagones y de las tuberías secas.

Lo que si se preocupan por ocultar estos militantes de la ignorancia y de la idiotez llevada al poder es que la crisis energética venezolana tiene su origen en la irresponsabilidad, la imprevisión y la incapacidad de un equipo de gobierno, vale decir del Presidente, que luego de casi once años de gobierno no se ocupó de desarrollar los planes de incremento de la oferta energética y el desarrollo de nuevas fuentes hidroeléctricas o termoeléctricas que fueran a la par con el aumento de demanda.

Durante los años de la malhadada democracia representativa y a partir del gobierno de Rómulo Betancourt se inició la construcción de la represa del Guri y 25 años después de continuidad en el proyecto, se culminaba la última etapa de la obra, que preveía un crecimiento anual de la demanda eléctrica en ocho por ciento, según informa del exministro del Ambiente, Arnoldo José Gabaldón. De allí en adelante ya estaba prevista la construcción de otros desarrollos en el río Caroní.

A partir de 1998 y hasta el 2009 el gobierno de Chávez incrementó la oferta de electricidad en un seis por ciento, es decir, menos del uno por ciento anual, siete puntos menos que en cualquier año de la democracia representativa. En otras palabras, no hicieron prácticamente nada a pesar de que a diferencia del ocho por ciento de la demanda (lo cual indica crecimiento económico) que se mantuvo desde los años sesenta hasta los noventa, durante la era Chávez el consumo sólo creció a un promedio del 4%, más de tres puntos en relación con la oferta. Esa, entonces es la verdadera causa de una crisis energética que no tiene solución a corto plazo. Los resultados están ahí y no podemos decir que a la vista porque lo que viene es una larga y tenebrosa noche oscura y sin agua.


Roberto Giusti

El Universal


6 de cada 10 venezolanos evalúan negativamente situación del país



87,3% de la población está inconforme con los planes oficiales de seguridad


La percepción negativa de los venezolanos sobre el país continúa creciendo. Según el último estudio Ómnibus de Datanálisis, 6 de cada 10 ciudadanos son pesimistas sobre el conjunto de factores o circunstancias que condicionan su día a día.

La tendencia a considerar como adversa la situación del país viene en alza desde el mes de marzo de este año, cuando 42% de los venezolanos la catalogaba como negativa.

Paradójicamente, 66,2% considera su situación personal como positiva. Sin embargo esta valoración ha descendido nueve puntos porcentuales en los últimos tres meses.

La inseguridad persiste como el principal problema del país para 48% de los venezolanos, mientras para 10,8% es la inflación y para 10,4% el principal problema es el desempleo. En la última medición de Datanálisis destaca la aparición de nuevos problemas: Las fallas en el suministro eléctrico, que son catalogadas por 3,2% de la población como el principal problema, y los problemas asociados al sistema eléctrico (3%)

Además es emblemática la alta insatisfacción en servicios y políticas públicas que recientemente eran bien evaluados, como por ejemplo: Salud, electricidad, vivienda, alimentación.

Insatisfacción por la gestión
Según Datanálisis, 50,6% de los venezolanos está insatisfecho con los planes de salud; 55,5% con los planes de vivienda, 66,5% critica las políticas implementadas en el sector eléctrico, 70,4% está descontento con las políticas de generación de empleo y 87,3% con las políticas para mejorar la seguridad.

Sólo la educación cuenta con una relación positiva en este estudio. Mientras 48,6% está satisfecho con la gestión del Presidente en esta área, 48,2% dice estar inconforme.

¿Quién es el responsable de estos problemas? Según el estudio de Datanálisis los venezolanos distribuyen a partes iguales la responsabilidad entre el presidente de la República y el pueblo. Para 23,9% de la población la responsabilidad debe recaer en "la gente", mientras 23,2% estima en culpar al jefe de Estado venezolano.

Esta percepción no es compartida por 12,3% de los ciudadanos que responsabilizan a los gobiernos regionales. 5% estima que los problemas deben ser endosados a la policía.

Los sospechosos habituales en los discursos políticos no son identificados por los ciudadanos como los responsables. Para 3,2% de los ciudadanos la culpa corresponde a los partidos de oposición, mientras 2,5% prefiere señalar a los ministros.

Ficha técnica
El estudio Ómnibus de Datanálisis se realizó del 23 de septiembre al 8 de octubre. Se entrevistó a 1.300 personas en hogares, con un error muestral de +/- 2,72% y un nivel de confianza de 95%.



Eugenio G. Martínez

EL UNIVERSAL


Repunta desconfianza en el presidente de la República

Ministro del régimen chavista


Los números están dejando de favorecer a Hugo Chávez. La última encuesta Ómnibus de Datanálisis revela, no sólo el incremento de la percepción negativa sobre la situación del país, sino el repunte de la desconfianza de todos los estratos sociales en el jefe del Estado.

Según Datanálisis, 83,3% de la clase social AB desconfía del Presidente, al igual que 65,8% de la clase C. La situación no es diferente en las clases sociales que históricamente apoyan a Chávez. Al día de hoy, 58,3% del sector D y 50,5% del sector E han perdido la confianza en las acciones del mandatario.

¿Cómo evalúa la situación del país en la actualidad? Mayoritariamente la respuesta a esta interrogante es desfavorable al Ejecutivo. Según Datanálisis, 80% de las personas que integran la clase AB tienen una percepción negativa, al igual que 65,8% de la clase C, 61% de la clase D y 53,8% de la clase E.

Aunque no existe un clima de campaña electoral presidencial -lo que condiciona la respuesta a la pregunta: ¿Por quién votaría usted para Presidente?-, Chávez pasó de tener 31% de intención de voto en septiembre a 17% en octubre, lo que equivale a una disminución de 14 puntos porcentuales.

No obstante, el apoyo popular que pierde Chávez no lo capitalizan sus adversarios. Mientras 21,5% de la población se auto define como pro gobierno y 17,4% como de oposición, 54% de los ciudadanos prefiere decir que no pertenece a ninguno de los bandos. En comparación a la medición del mes de septiembre los ni-ni han crecido nueve puntos porcentuales.

Si se evalúa la identificación partidista, hasta el PSUV comienza a experimentar problemas. El partido de gobierno ha perdido entre septiembre y octubre 12 puntos porcentuales de aceptación, lo que provoca que en la última medición apenas 19,5% de los venezolanos se identifiquen con la organización bandera del Ejecutivo nacional.

Sin embargo, el descenso del PSUV no fortalece a las organizaciones de oposición. Con Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo, Primero Justicia y Proyecto Venezuela apenas se identifica 9,3% de la población (en septiembre la cifra era de 9,8%).

La aceptación que pierde el PSUV termina incrementando la cantidad de personas que dice no sentir simpatías por ninguna organización política. Para octubre este segmento se ubica en 59,6% de la población, lo que significa un incremento -en comparación con la medición de Datanálisis de septiembre- de 12 puntos porcentuales.

En la evaluación de los principales problemas del país persiste la inseguridad (48%), inflación (10,8%) y desempleo (10,4%) como las principales preocupaciones; no obstante en la medición de octubre aparecen nuevos problemas: fallas de electricidad (3%) y del suministro de agua (3,2%).

El estudio de opinión se realizó del 23 de septiembre del 8 de octubre. Se entrevistaron 1.300 personas en hogares, con un error muestral de +/- 2,72%

Eugenio G. Martínez
EL UNIVERSAL